Nos gustaría comenzar esta sección comentando algunas causas que, desde nuestro punto de vista, limitan en mayor medida el desarrollo de las ideas empresariales, teniendo en cuenta las experiencias de un importantísimo número de emprendedores de base tecnológica apoyados por la Oficina del emprendedor de Base Tecnológica madri+d. Con estas notas abrimos este Weblog, en el que iremos mostrando actividades, casos de éxito, recursos,… relacionados con la Oficina.
Como todos sabemos, crear una empresa a partir de los conocimientos científicos o tecnológicos sigue siendo en nuestro país una tarea que requiere una enorme dedicación y resistencia a la frustración, y que tener un buen Plan de Empresa (o Plan de Negocio, o Business Plan) suficientemente meditado es importante pero no garantiza el éxito. Hay otras características del emprendedor como la capacidad de esfuerzo o el realismo o la capacidad de delegación que son igualmente necesarias. No hace falta ser un as en todo, sino que habría que incorporar personas al equipo a medida que van siendo necesarias.
Es cierto que los equipos promotores no suelen tener formación empresarial, pero aunque es condición necesaria, no parece suficiente con ofrecer formación y apoyo técnico para mejorar las habilidades de gestión y acelerar la constitución de las empresas. Las necesidades varían mucho de unos proyectos a otros, según las tecnologías, equipos, apoyo institucional, necesidades de espacio,…
Además del Plan de Empresa y las características del emprendedor (o mejor dicho, del equipo emprendedor), un tercer aspecto crucial es la propia identificación de ideas interesantes en el mercado. Si algo distingue a la Comunidad de Madrid respecto a otras zonas de nuestro país es la mejor valoración de los expertos y emprendedores sobre la existencia de buenas oportunidades de negocio, tal como se recoge en el informe GEM-REM de la Comunidad de Madrid.
A esta situación no es ajeno el hecho de contar con la mayor concentración de infraestructuras científicas y tecnológicas del país, y de investigadores que saben de estas oportunidades, frecuentemente desaprovechadas. Pero no nos engañemos, cada vez nos estamos encontrando más competidores procedentes de casi cualquier sitio y en casi cualquier nicho de mercado !!
Aunque vayamos contra el discurso general, no podemos negar que, en conjunto, las instituciones universitarias y de investigación vienen incrementando durante los últimos años sus recursos a disposición de investigadores, tecnólogos y estudiantes tratando de ayudarles a transformar la investigación en nuevas empresas tecnológicas. Estos apoyos se traducen en viveros de empresas, programas formativos, asesoramiento,.. que aunque aún son insuficientes, comienzan a mostrar algunos resultados positivos. Con ello se va rompiendo el círculo perverso por el que si no se ven resultados positivos en los demás, entonces ¿por qué voy a intentarlo yo?.
En relación esto, si estás en el lado del apoyo a los emprendedores no puedes dejar de consultar el reciente Manual PAXIS de buenas prácticas, desarrollado por la red europea PAXIS en la que ha venido colaborando durante los últimos años el Sistema madri+d
¿Cómo favorecer la mentalidad y éxito emprendedores en nuestras instituciones científicas y de investigación?. Creemos que hay cuatro factores fundamentales:
• Educación y sensibilización empresarial: sensibilización hacia las salidas profesionales como empresario y el desarrollo de la capacidad individual para reconocer las oportunidades empresariales, además de la sensibilización social para acercar a los ciudadanos información y casos concretos de éxito empresarial.
• Apoyo organizativo y logístico. El “salto” del personal científico y académico hacia proyectos empresariales es más fácil cuando el entorno organizativo es claro y estimulante, y si tiene en cuenta los factores que intervienen en esta decisión personal. En cuanto al apoyo logístico, las incubadoras de empresas han demostrado ser en toda Europa instrumentos muy eficientes.
• Trabajo en red con empresas y con agentes financieros. Los centros realmente orientados al trabajo en red con empresas son los más exitosos pues contribuyen con un importante capital social al desarrollo de las iniciativas y empresas innovadoras.
• Formación emprendedora y asesoramiento experto. Las personas que confían en sus competencias y en su experiencia presentan una probabilidad entre dos y siete veces superior de crear o dirigir una nueva empresa.
Aunque será un proceso largo, tenemos la convicción de que iremos viendo una importante transformación social a medida que aprendamos a traducir el potencial científico de nuestro país en auténticas innovaciones, o más aún, cuando lo transformemos adecuadamente en iniciativas empresariales rentables. Y el punto de partida parece bueno, aunque hayamos llegado a él con retraso.