Enviado el miércoles, 21 de marzo de 2007 12:43
Nadie hoy en día cuestiona las virtudes de los avances tecnológicos
de los últimos tiempos y no dejaremos de asombrarnos de lo que se ha podido
avanzar en el conocimiento, en todas las áreas, gracias a ellas. No es posible
imaginar un laboratorio sin computadoras ni un in investigador, del tipo que
sea, sin ordenador portátil (o de sobremesa).
Parece pues, más que obvia, ridícula, la pregunta de la
conveniencia de la integración del TIC en las aulas. Hagamos sin embargo un
par de reflexiones.
Las TIC no mueven tan sólo la complejidad de los cálculos matemáticos
de nuestros investigadores, casi mueven mucho más unas ingentes cantidades de
dinero en su comercialización más prosaica: videojuegos, móviles, música, vídeos
y demás aplicaciones de ocio. Mañana se
va a poner a la venta en España la Play Station 3 , el artículo que les
enlazo habla de las maravillas técnicas de esta máquina, de la agilidad de cálculos
complejos que es capaz de realizar, pero lo malo es que los 700.000 jóvenes,
que se espera compren esta consola en un año, no tendrán ni idea de cómo funciona
su sofisticado sistema operativo que algunos han calificado al nivel de los
laboratorios más avanzados, tan sólo pasaran horas y horas jugando para pasar a
los niveles de competición avanzada, viviendo una realidad virtual que les
separará un poco más de su realidad física y dejando que su sistema simpático
se sobreimpresione de la gran cantidad de imágenes, colores y sonidos que según los
expertos les alejan además de su atención voluntaria. España es el cuarto mercado
de estas video-consolas a nivel mundial.
También somos el país número 25 de la
OCDE (No se si de 27 ó 30) en resultado académicos según la famosa
valoración del informe PISA.
Parece ser que incluso la oficina del defensor del menor se
ha preocupado por este tema y ha realizado algunos estudios de los que concluye
que un 37% de los menores de edad son adictos
a las nuevas tecnologías. Tanto es así que la agencia Antidroga de la
Comunidad de Madrid ha desarrollado el proyecto “Avanzamos” que con un
presupuesto de 399.168 € intentará “beneficiar” a 18.000 escolares y a sus
padres. No se cuanto se estará gastando la Consejería en dotar de equipos
informáticos las aulas de los Centros escolares, ni cuanto estarán gastando los
padres en ordenadores, consolas, móviles, mp3-4...., pero todo esto me parece una paradoja. Ya están incluso
anunciando móviles para los más pequeños. Con un manejo muy sencillo la niña
del anuncio, de unos 5 a 7 años, llama a las dos cariñosas personas que, en teoría, la atienden al
otro lado de la línea, para descargarse una melodía nueva no se si de ovejitas
balando o de leones rugiendo.
Es obvio que la tecnología en la escuela nos ayudará a
generar conocimiento cómo en resto de los campos de cultura, ciencia y sociedad,
pero debemos desarrollar un alto sentido de la sospecha para no ser el caballo
de Troya entre el mercado y la educación.
Ana Cortinas