La Facultad de Filosofía y Letras de Madrid en la Segunda República
Arquitectura y Universidad durante los años treinta
Texto: Juan Miguel Sánchez Vigil

Cuando Ángela Barnés recibió de manos del rector de la Universidad Complutense el título de licenciada en Filosofía y Letras por la Universidad de Madrid, durante el acto de inauguración de esta exposición, se cerraba un paréntesis abierto más de setenta años atrás. Terminó sus estudios en mayo de 1936, pero la Guerra Civil no la permitió obtener el documento oficial. Sólo por eso, sólo por reivindicar la aportación de aquella generación a la cultura española merecía la pena este proyecto que han desarrollado con tanto entusiasmo como rigor Santiago López-Ríos Moreno y Juan Antonio González-Cárceles.
La exposición dedicada a la Facultad de Filosofía y Letras en la etapa republicana marcará un antes y un después en la historia de la institución. El excepcional trabajo de recuperación de la memoria en todos sus aspectos, desde el edificio a la tarea de los intelectuales, con Manuel García Morente a la cabeza, no solo abre un camino para la creación de un archivo en el centro sino que traza la línea de trabajo para que la Universidad española tome conciencia de la obligación de recuperar, catalogar, analizar y difundir sus documentos.
El recorrido por las salas de Conde Duque es un viaje por la cultura, plagado de imágenes rescatadas de las colecciones particulares y de los fondos de los archivos públicos. Los libros, objetos y pupitres de los años treinta, algunos todavía en uso, van descubriendo el pasado hasta llegar a la maqueta del barco en el que los alumnos realizaron el crucero por el Mediterráneo en el verano de 1933.
La reproducción de la vidriera del edificio racionalista diseñado por el arquitecto Agustín Aguirre López, y las imágenes de las ruinas tras los bombardeos durante la guerra son impactantes y al tiempo sugerentes. Cada documento plantea una pregunta y a la vez una respuesta; cada rincón ha sido pensado para que el visitante comprenda que la Misión de la Universidad la que se refería Ortega se ha cumplido con creces, aunque siempre hay tanto por hacer.
Un apunte más: la excelencia del catálogo. Por los contenidos, por el diseño, por la impresión, por la documentación, por el buen gusto… A quien corresponda: ¡Gracias!
Centro Cultural Conde Duque (Madrid)
18 de diciembre-15 de febrero de 2008