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viernes, 04 de julio de 2008

Mil formas de mirar una tormenta

Texto y foto: Juan Miguel Sánchez Vigil 

 


A mi buen amigo Urogallo

Faltaban siete minutos para las ocho de la tarde cuando se detuvo el tiempo. No es un giro literario, como tampoco fue aquello una ilusión. Efectivamente, el tiempo se detuvo en ese cielo gris de primavera que el sol atravesó con rayos blancos.

La plaza de toros, a rebosar de un gentío colorista, comenzó a girar sobre sí mismo y se elevó hacia los cielos provocando el terror en los tendidos.

Tembló el granito.

Y como si de un tifón se tratara, en instantes el coso se transformó en una mota de polvo y voló en dirección al infinito.

Apenas tuve tiempo para pulsar el “enter” del ordenador y enviar por los circuitos de la sangre esta imagen que ahora ustedes contemplan.

Se preguntarán desde donde les escribo… Ni yo mismo lo sé, y si este mensaje llega a su destino estaré navegando en la tormenta.

Si quieren hacer comentarios, dense prisa por favor...

18:40 | gestionado por Juan Carlos Marcos Recio/Juan Miguel Sánchez Vigil | Enviar comentario (0)

Con frecuencia, se asocia el tiempo libre a la lectura, el tiempo de verano a disfrutar de un buen libro, a relajarse y descubrir nuevos universos, alejados de las lecturas de cada día, incluidas los medios de comunicación. De una parte acá, las bibliotecas han tenido que moverse hacia los lectores porque los lectores no se acercaban a los libros. Así, han aparecido las bibliopiscinas, las biblioparques y/o los bibliometros como lugares para leer, intercambiar o reservar libros que hasta entonces teníamos apuntados en nuestra lista y que ahora podemos leer plácidamente. Realmente, ¿Son necesarias este tipo de bibliotecas? ¿Es el bibliotecario el que tiene que "perseguir" al lector? Pasen y lean. Pase y comenten.

Son varias las bibliotecas que han entrado en esa dinamica y que valoran cada año el trabajo de acercar los libros a los lectores. A mi correo me llegó el siguiente mensaje de la directora de la Biblioteca de Caudete, en Albacete. "Desde la Biblioteca de Caudete llevamos varios veranos poniendo en marcha el servicio de Biblioparque y Bibliopiscina, llevando la consulta de distintos materiales bibliográficos como catálogos de fotografías, monografías, relatos, libros de ensayo, guias y manuales prácticos, libros de imágenes, cómics, tanto a parques como a la piscina municipal. Este año nos hemos planteado ofrecer también la posibilidad de conexión a internet por WIFI, ya que desde la Biblioteca ofertamos también este servicio  funcionando muy bien y con muy buenos resultados".

Si bien mejoran las formas en que los lectores se pueden acercar a los materiales, no viene mal una campaña de publicidad que recuerde que la lectura no es enemigo de nada ni de nadie. Por tanto, felicidades veraniegas a los ayuntamientos e instituciones que no dejan pasar el verano sin ofrecer buenas y variadas lecturas.

12:13 | gestionado por Juan Carlos Marcos Recio/Juan Miguel Sánchez Vigil | Enviar comentario (0)