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domingo, 15 de junio de 2008

Los clarines del miedo (15 de junio)

Texto: Juan Miguel Sánchez Vigil / Fotos: Paloma Aguilar

 


Le he mirado a la cara todo el tiempo mientras esperaba en el túnel de cuadrillas. He buscado su mirada, que se ha cruzado en tres o cuatro ocasiones con la mía, y no he visto nada extraño, sino todo lo contrario: un gesto de bondad, una especie de saludo de agradecimiento, un esbozo de sonrisa infantil…  

 

     

Con el título Los clarines del miedo José María de Lera escribió una novela hace ya décadas. A miedo suenan los clarines cuando torea José Tomás. ¿Qué tiene este hombre que llena las plazas de toros incluso con gentes que jamás han presenciado un espectáculo estas características. ¿Qué siente?

 

 

El miedo cundió en los tendidos cuando el segundo toro se lo llevó por delante y le lanzó por los aires como a un muñeco de trapo. Con la cara ensangrentada, recogió la muleta y se dirigió de nuevo hacia el toro. Y siguió toreando hasta someter al animal en un silencio espeluznante. Luego llegaron las ovaciones y los gritos de ¡Torero, Torero!

 

 

Tres cornadas y tres orejas. Un precio demasiado caro para la mayoría, pero no para este hombre que parece de otro mundo. ¿Por qué? Esa es la pregunta sin respuesta. Se especula con esto o con lo otro, se dice que quiere morir en le ruedo para convertirse en una leyenda… se dicen tantas cosas.

 

Vigil

 

Querido don José Tomás:

Ya no es necesario. Ya eres una leyenda, ya has trazado la raya que marca un antes y un después en la historia del toreo. No es necesario que te enfrentes al mundo porque el mundo nada tiene contra ti. Contigo gozamos y sufrimos…déjanos gozar y sálvanos del sufrimiento.  

 

´M.Durán

 

Tu mano en el corazón, devolviendo al público su clamor rendido, resume esta tarde violenta en la que Dios ha estado otra vez contigo. Yo también estaba, todos estábamos…

 

 

 

 

De sangre y oro o la estética de la épica (15 de junio)

Texto: Manuel Durán / Fotos: Paloma Aguilar

 

Dicen que era corinto y oro, pero yo creo que no. El color del traje de José Tomás hoy en Las Ventas era de sangre y oro. Y no de sangre de toro, sino de sangre de torero.

 

Vigil

 

Hoy no hubo toreo limpio, estético, perfecto en su concepción, como pudo ser el del pasado día cinco. Tan solo algunos pases, incluso alguna serie suelta, Hoy la épica y la tragedia se impusieron a la estética. Y el toreo en su verdad más cruda apareció desde el  corazón, que no de las manos de este torero.  Si el otro día había toros para torear, hoy había toros, al menos los que le tocaron en "suerte", para lidiar. Y eso no sabe hacerlo José Tomás.

 

 

Madrid es como el examen de grado en que no se puede fallar. Es como la lectura de la tesis que ha costado Dios y ayuda llevar a cabo y delante de los catedráticos que te juzgan no se puede fallar. No puede haber ni un  titubeo, porque de lo que hablas sabes más que nadie.  Y eso es lo que ha hecho este torero hoy en Madrid.

 

 

Pero qué significa ese grito de los de siempre: estás fuera, ven con toros, así no José Tomás. Creo que el famoso tendido, que dicen que es necesario para Madrid, debería quedar mudo para siempre cuando torea este torero.

 

 

Y es verdad que hoy no hubo casi toreo, pero también es verdad que si existía la posibilidad de dar tres series de muletazos, en un terreno o en otro, se obtuvieron. Y el torero de sangre y oro lo consiguió, a pesar de volteretas, cornadas e intentos de perder la vida, por como se la jugó de frente con muy poco juego en sus cartas frente a los toros de Lorenzo Fraile y Salvador Domecq.

 

Vigil

 

Su mirada nos lo decía, ya en  el patio de cuadrillas, soportando estoicamente con la misma actitud las acometidas de aficionados para fotografiarse a su lado, como las de los dos bureles que le tocaron en desgracia en la tarde de hoy.

 

M.Durán

 

En un momento de la suerte de varas de su segundo toro, poco antes de que lo devolvieran, descubrimos en su mirada que le daba lo mismo el toro que tuviera que lidiar. Estaba todo decidido. Si había que morir, se moriría.

 

 

Y poco más y mucho más. Después de tantas tardes de toros seguidas en esta plaza, una semana de descanso parecía que el mundo de la tauromaquia estaba ya olvidado. Y no era así. La tarde tenía el color de esas tardes, que a nadie que se acerca a Las Ventas hay que explicar. Si el día cinco de junio fue un monumento a la tauromaquia fundamental,  hoy día quince quedará como un monumento a la verdad de la tauromaquia, ese juego real de la vida con la muerte.

 

Vigil

 

Y mientras tanto, por delante y por detrás, El Fundi y Juan Bautista, pues hicieron lo que pudieron, porque ellos no estaban allí para protagonizar episodios épicos.

 

M.Durán

 

Que hubo lances a la verónica y un quite por chicuelinas estupendo y estético del torero de Fuenlabrada. Cierto, y la plaza lo premió.

 

M.Durán

 

Que Juan Bautista tuvo dos toros que no fueron peores que los que le tocaron en suerte a Tomás, cierto también. Pero las diferencias se aprecian tan fácilmente en esos casos...

 

 

19:00 | gestionado por Juan Carlos Marcos Recio/Juan Miguel Sánchez Vigil | Enviar comentario (13)

Los Recuerdos enterrados de Ross /  María Olivera Zaldua

                   


Henryk Ross fue el fotógrafo oficial del Departamento de Estadística del gueto judío, encargado de realizar las fotografías de identificación de trabajadores y de documentar la producción en el interior del gueto.

En estas tareas, también se encargó de recoger la realidad de la vida cotidiana: miseria, desnutrición, reuniones de familia, celebraciones, muertes, entierros. Esta pequeña muestra, es una selección de las 3000 fotografías que componen el conjunto y que fueron enterradas en 1944 cuando se desmanteló el gueto.

El material original se encuentra en buen estado, salvo los negativos velados o quemados. Independientemente del contenido, duro por su significado, algunas imágenes tienen un encanto especial, como por ejemplo la fotografía de una madre besando a su hijo.

Lo que sorprende es la cara de felicidad de ciertas personas, el intento de sonreír ante la adversidad, de querer mostrar una verdad distinta cuando el fotógrafo disparaba. Este tipo de exposiciones nos informa y nos forma sobre las atrocidades del holocausto, de una parte de la historia de la que tenemos necesariamente que aprender para que jamás se repita. 

 

Autor: Henryk Ross

Título: Recuerdos enterrados

Contenido: 150 fotografías sobre la vida en el gueto judío de Lodz (Polonia)

Sala: Museo de Arte Contemporáneo (Conde Duque).

Fecha: 5-30 de junio.

 

 

 

 

BES Photo (Portugal) /  María Olivera Zaldua

 

 

Se presentan en el Centro Conde Duque las imágenes de los candidatos al premio BES Photo de Portugal: Lino do Vale, Miguel Soares y Daniel Malhao.

 

 

 

Autor: Eurico Lino do Vale

Contenido: 16 sombras de perfiles de hombres y mujeres.

Según Lino do Vale: “Los retratos son la propia realidad, una interpretación, el acto de convertirse en fotógrafo para capturar el momento. Un encuentro entre dos personas en un momento determinado. El acto de tomar una foto se produce cuando una persona converge en otra, entonces se separan y el sujeto se vuelve independiente y se aleja. Es el resultado de captar lo que ha sucedido”. Un tópico: las sombras. Una simple sombra de la persona puede llamar nuestra atención, exponer lo diferentes que somos, resaltar las distintas facciones. Una exposición de retratos atípica que no estamos acostumbrados a ver, que todo el mundo hace y que pocos exponen.

 

 

 

Autor: Miguel Soares

Contenido: 16 fotos: 8 de planetas y 8 de coches

Su obra es una reflexión sobre la realidad, cosas que cuando eran observadas hace veinte años parecían totalmente creíbles y reales, y que ahora se han quedado obsoletas. En las fotografías de los coches observas que la parte de atrás es distinta, que hay algo raro y es necesario un video en el que te explica como si se parte una limusina se queda en el coche que usamos habitualmente. Esa es la fotografía: una limusina reducida al coche que circula por cualquier calle. En las fotografías de los planetas, las dos últimas son farolas. Esta exposición es para gente que ve la fotografía de distintas maneras.

 

 

 

 

Autor: Daniel Malhao

Contenido: 4 dípticos de paisajes marinos (125 x 375 cm)

Fotografías cortadas por la línea del horizonte que separan el cielo del mar. Al autor le surgió la idea tras esta pregunta: ¿Hasta dónde puedo ver?. “Para saber lo que somos capaces de hacer con la fotografía, o con cualquier  otra cosa, debemos tener un campo delimitado”. Montadas en una sala pequeña, el tamaño de las fotografías capta la atención, así como los colores del mar y del cielo. Un éxito, por el gusto y por la belleza de las imágenes.    

 

LUGAR: Centro Cultural del Conde Duque

FECHA: 6-30 de junio.

2:34 | gestionado por Juan Carlos Marcos Recio/Juan Miguel Sánchez Vigil | Enviar comentario (0)