Enviado el lunes, 12 de mayo de 2008 3:12
Joselillo abre la caja de las orejas (11 de mayo)

Domingo de sol en La Ventas. Antes de entrar a la plaza me cruzo, como de costumbre con Juan Pelegrín, de caza por los alrededores. Se le nota en el gesto que ha hecho presa y sonríe malicioso. En las taquillas se agolpan los últimos de Filipinas y el tipo de siempre me pregunta: ¿Te sobra alguna? En la sala de prensa echo el vistazo y me voy a ver a los clarines, que ensayan en su cuarto poniendo el ambiente al giorno. Me encuentro con Frascuelo, tan caballero como siempre, y a lo lejos descubro a Lancho, que por estatura no se despinta.
Los toros de Dolores Aguirre complicaron la tarde a los toreros. Era corrida de oportunidades para demostrar que se puede a los toros, pero ni Robleño ni Sergio Aguilar dieron la talla. Sí lo hizo Joselillo, que confirmaba la alternativa. Se enfrentó al primero, manso y peligroso, con toda el alma y sin perderle la cara. Le costó una voltereta por todo lo alto porque voló como una pluma. Nos hizo pasar miedo porque se tiró a matar envuelto en un grito. Lástima que la espada cayera baja. Le negaron la vuelta al ruedo. Brindó el segundo al público y le saco pases con pundonor y riesgo. La estocada fue esta vez buena y cobró la primera oreja de la feria.

¿Qué le pasa a Robleño que no quiere ver los toros? Eso decían los del tendido 4. Claro que hubo varias respuestas: unos decían que no podía con ellos y otros que ya hacía demasiado con ponerse delante de los elefantes. En el segundo pasó sin pena ni gloria y en el cuarto, con faena debajo del 7, ni siquiera lo intentó.

El tercero fue para Sergio Aguilar. Resultó el más parado de todos, pero no debió de entender al toro porque le pudo sacar algo más. Me fío de mi compañero de localidad, que me dice que es un torero fino sin oportunidades. Lo de hoy era demasiado en Las Ventas. Comenzó la faena al quinto con estatuarios, pero uno tras otro fueron enganchones más que pases. Le pitaron durante la faena, pero lo despachó con ganas (la venganza).

Total: una orejita que se lleva Joselillo y que eleva el listón de las figuras y de los que irán llegando según avance la Feria. Mañana novillada que promete y bajo el sol de mayo, que el agua dicen que se ha evaporado.
