Enviado el viernes, 09 de mayo de 2008 16:39
Hace unos días, otro de los blogs de MadriMasd que tratan el mundo de los libros, lecturas y bibliotecas:
Los futuros del libro, de Joaquín Rodriguez nos invitaba a leer un excelente artículo de Vicente Verdú:
¿Para que tanto leer?, publicado en El País. En realidad, frente a los videojuegos, la televisión e Internet, la lectura no ocupa un lugar importante en la vida de los ciudadanos. Pues, bien, hoy proponemos otro artículo del mismo periódico y de otro escritor que recurre de vez en cuando a las bibliotecas. Se trata de Antonio Muñoz Molina: "
De una biblioteca a otra".
Se recomienda a los alumnos la lectura de ambos artículos y una reflexión sobre el libro y las bibliotecas. Desde luego, los de
Biblioteconomía y Documentación deberían recitar estos textos como si del Padre Nuestro se tratara. Pasen y lean. Pasen y comenten.
Por Antonio Muñoz Molina
Una biblioteca pública no es sólo un lugar para el conocimiento y el disfrute de los libros: también es uno de los espacios cardinales de la ciudadanía. Es en la biblioteca pública donde el libro manifiesta con plenitud su capacidad de multiplicarse en tantas voces como lectores tengan sus páginas; donde se ve más claro que escribir y leer, dos actos solitarios, lo incluyen a uno sin embargo en una fraternidad que se basa en lo más verdadero y lo más íntimo que hay en cada uno de nosotros y que no tiene límites en el espacio ni en el tiempo.
La lectura, los libros, empezaron siendo privilegio de unos pocos, herramientas de poder y de control de las conciencias. La imprenta, al permitir de pronto la multiplicación casi ilimitada de lo que antes era único y difícil de copiar, hizo estallar desde dentro la ciudadela hermética de las palabras escritas, alentando una revolución que empezó por reconocer en cada uno el derecho soberano a leer la Biblia en su propia lengua y en la intimidad de su casa, sin la mediación autoritaria de una jerarquía. Gentes que leían libros albergaron ideas inusitadas: que el mérito y el talento personal y no el origen distinguían a los seres humanos que todos por igual tenían derecho a la instrucción, a la libertad y a la justicia.
La escuela pública, la biblioteca pública, son el resultado de esas ideas emancipadoras: también son su fundamento. Con egoísmo legítimo uno compra un libro, lo lee, lo lleva consigo, lo guarda en casa, vuelve a leerlo al cabo de un tiempo o ya no lo abre nunca. En la biblioteca pública el mismo libro revive una y otra vez con cada uno de los lectores que lo han elegido, multiplicado tan milagrosamente como los panes y los peces del evangelio: un alimento que nutre y sin embargo no se consume; que forma parte de una vida y luego de otra y siendo el mismo palabra por palabra cambia en la imaginación de cada lector.
En la librería no todos somos iguales; en la biblioteca universitaria el grado de educación y la tarjeta de identidad académica establecen graves limitaciones de acceso; sólo en la biblioteca pública la igualdad en el derecho a los libros se corresponde con la profunda democracia de la literatura, que sólo exige a quien se acerca a ella que sepa leer y sea capaz de prestar una atención intensa a las palabras escritas.
En el reino de la literatura no hay privilegios de nacimiento ni acreditaciones oficiales, ni jerarquías de ninguna clase ante las que haya que bajar la cabeza: nadie tiene la obligación de leer una determinada obra maestra; y no hay libro tan difícil que pueda ser inaccesible para un lector con vocación y constancia. Pomposos catedráticos resultan ser lectores ineptos: cualquier persona con sentido común es capaz de degustar las más delgadas sutilezas de un libro. En el cuarto de trabajo o de estudio con frecuencia uno está demasiado solo: en la biblioteca pública se disfruta un equilibrio perfecto entre el ensimismamiento y la compañía, entre la quietud necesaria para la lectura y la grata conciencia de la vida real que sigue sucediendo a nuestro alrededor.
Los barrios de Nueva York están punteados de sucursales de la gran Biblioteca Pública de la Quinta Avenida. El edificio central tiene una escala imponente: los mármoles, la escalinata, las columnas, los dos grandes leones benévolos. Las bibliotecas de barrio son mucho más modestas en apariencia, pero no esconden menos tesoros, y son igual de acogedoras. La que yo visito casi cada mañana está en una zona de pequeños negocios puertorriqueños, de peluquerías rancias de caballeros, de puestos de frutas del Caribe, de casas de comidas baratas que tienen nombres como La Caridad o La Flor de Mayo. El trámite para hacerse socio dura unos cinco minutos y es gratis. Con su tarjeta uno puede solicitar cualquier libro, disco o película y en unos pocos días le avisarán de que puede ir a recogerlo.
Pero para entrar en la biblioteca y pasarse en ella las horas no hace falta ni siquiera una acreditación, en una ciudad donde hay tantas barreras de seguridad que puede ser tan inhóspita para el que no tiene dinero. A mi alrededor, en las otras mesas de la biblioteca, hay universitarios obsesivos que han venido a estudiar y jubilados que leen tranquilamente el periódico, un chico que mueve la cabeza y los hombros al ritmo de la música que escucha en el iPod mientras sonríe para sí leyendo una novela gráfica, una muchacha asiática sumergida en una biografía de Virginia Wolf, una abuela a la que una empleada le enseña con ilimitada paciencia cómo acceder a su cuenta de correo electrónico en la fila de ordenadores de la sala, una mujer demente que se ha sentado cerca de mí dejando caer sobre la mesa, como si fuera una lápida, un diccionario enorme de psiquiatría.
Yo leo, trabajo, miro el correo, escribo alguna postal, gustosamente solo y a la vez acompañado, mecido por el rumor cauteloso de la gente. Vengo a trabajar en una biblioteca pública y me acuerdo siempre de la primera que conocí, en la que empecé a educarme, tan lejos ahora y tan presente en la memoria, la biblioteca municipal de Úbeda, que descubrí cuando tenía unos doce años. La mirada infantil, como la poesía épica, agranda los lugares, magnifica las cosas: yo nunca había visto salas tan grandes, estanterías llenas de libros que llegaban a los techos, sumergidas parcialmente en una penumbra en la que brillaban con intensidad misteriosa las lámparas bajas sobre las mesas de lectura. En cualquier otro lugar mis deseos y mis aficiones estaban limitados por la falta de dinero: en la biblioteca yo era un potentado. Fuera de allí las cosas pertenecían a alguien, casi siempre a otro: en la biblioteca eran mías y a la vez de todos. No existe mejor escuela de ciudadanía.
Sin aquella biblioteca hoy yo no estaría en ésta. Y como ahora las palabras pueden viajar tan instantáneamente como vuelven a la conciencia las imágenes del pasado remoto, cuando abro el portátil para mirar el correo encuentro un manifiesto en defensa de la biblioteca municipal de Úbeda, dañada por el abandono, por esa idea festera y despilfarradora que tiene cualquier política cultural en España, donde no hay límite para el gasto público a condición de que éste sea superfluo. Cualquier municipio español gasta millones en contratar artistas de moda o alentar paletadas vernáculas: pero en una pequeña biblioteca no hay dinero para comprar libros, y si lo hubiera no quedaría espacio donde mostrarlos; cada vez existirá menos la posibilidad de que alguien encuentre en ella el refugio y la iluminación de los libros; de que un niño fantasioso entre en la biblioteca pública como Simbad en la gruta del tesoro. Pongo mi firma al pie de ese manifiesto de ciudadanos ilustrados y por un momento la lejanía no existe y la mesa de lectura en la que estoy sentado pertenece a aquella biblioteca que no he pisado en tantos años.
Fuente: El País. “Babelia” 3 de mayo de 2008.
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Comentarios
# re: La bilioteca pública vista por el escritor Antonio Muñoz Molina
22/05/2008 14:53 por
La biblioteca pública, infinito tesoro de posibilidades infinitas para las mentes inquietas, lugar de recreo para los más jóvenes y los más ancianos y sitio para el estudio, el trabajo y la formación para todos.
Bendito lugar donde refugiarte la ignorancia poblacional y donde esa misma ignorancia se desvanece.
Me produce una pena infinita cuando leo que un articulo como este donde se se describes las virtudes de las bibliotecas públicas y se denuncia su abandono y carencias cuando deberían ser unas de las instituciones mejor cuidadas y más valoradas tanto por las autoridades como por los ciudadanos. Una pena.
# re: La bilioteca pública vista por el escritor Antonio Muñoz Molina
22/05/2008 16:04 por
Que a las bibliotecas,tanto publicas, universitarias etc, no se les de la importancia que en realidad tienen,no es algo nuevo.
La lastima es que en el pasado, el acceder a los libros era cosa solo de unos pocos, generalmente de las clases sociales mas adineradas,y que ahora que cualquier persona puede ir a una biblioteca, siga siendo cosa de pocos. Normal que muchas de ellas caigan en el abandono o que no se les de el presupuesto necesario para que puedan mejorar, siempre quedan en el ultimo lugar para esas cosas, pero para contratar al artista de moda, o para otros fines, si que se destina el dinero, parece mentira que con todo lo que nos aporta un libro o en este caso una biblioteca aun la gente no lo tenga en cuenta en su vida diaria y solo acuda a ella en un momento de necesidad no como algo cotidiano y normal, si fuera asi, seguro que las cosas cambiarian.
# re: La bilioteca pública vista por el escritor Antonio Muñoz Molina
22/05/2008 16:54 por
Nadie le da importancia a la existencia de las bibliotecas públicas pero ¿cómo sería la sociedad si no existiesen? Creo que hoy en día se ha convertido en algo fundamental, un punto de encuentro de todo tipo de gente, una solución para múltiples problemas, un edificio que alberga auténticos tesoros, y si, es pública y es gratis. Es una fuente de cultura infinita y creo que deberían estar mucho más cuidadas y ser mucho más apreciadas por todos. También creo que hay que normalizar su uso ya que muchas veces se ven simplemente como un lugar silencioso con una mesa y una silla donde ir a estudiar.
# re: La bilioteca pública vista por el escritor Antonio Muñoz Molina
22/05/2008 17:07 por
La biblioteca es parte esencial en la formación del ciudadano y debe ser un bien al alcance de todos. Sus muros ofrecen la posibilidad de formarnos y quien responde a su llamada puede convertirse en lo que más desea.
Las bibliotecas públicas son, en fin, algo más que anaqueles, lámparas y mesas: son edificios que personalizan el acceso universal a la cultura. Antonio Muñoz Molina recuerda a ese niño que entró hace muchos años por primera vez en una biblioteca. A ese niño, como a todos nosotros, le esperaba una inaudita sorpresa: él mismo, su yo futuro, le aguardaba entre los libros y estantes…
# re: La bilioteca pública vista por el escritor Antonio Muñoz Molina
23/05/2008 15:53 por
Pues sí, querido amigo, el tiempo pasa y todo cambia. Ahora que se cumplen el 40 aniversario de la revuelta de los estudiantes en París, en aquel denominado ya para la historia ‘mayo del 68’ y que representa la manifestación contra un sistema y una cultura que no gustaba, un grito de protesta común en las calles. Pues ahora que todo eso queda lejano en el pasado, es cuando al mirar atrás más se aprecia que ya nada es igual. El acceso a la cultura es lo que permite igualarnos a todos, sin discriminaciones de sexo, religión o “razón social”. Las bibliotecas públicas nacieron con el objetivo de que todos tuvieramos esa posibilidad. La biblioteca permitía el ejercicio de la más absoluta libertad, además de todas las posibilidades que nos ofrecen los libros en conocimiento, sensaciones, crecimiento, etc. Pero ahora ese espíritu con el que nacieron parece que se ha perdido. La gente ya no va a la biblioteca a buscar cultura. La función de las bibliotecas ha cambiado, parece que sus usuarios van a otras cosas, como bien expone Muñoz Molina. A esto hay que añadir el tema del canon a los libros, cuyo significado simbólico es ponerle precio a la cultura y por tanto romper con la democratización, el ‘lait motiv’, de las bibliotecas públicas. Pues sí, querido amigo, el tiempo pasa y todo cambia.
# re: La bilioteca pública vista por el escritor Antonio Muñoz Molina
24/05/2008 10:01 por
Las bibliotecas públicas son la encarnación del sueño de muchos grandes pensadores cuando hablaban de los templos del saber. Un lugar donde la cultura está al alcance de cualquiera con ganas de acercarse a ella. Y esto es fundamental. Las sociedades democráticas se basan en ciudadanos, individuos libres (al menos en teoría) y formados para ejercer sus derechos. Esta formación nunca se cierra, al contrario, es un proceso que dura toda la vida. La biblioteca es un apoyo esencial en este proceso, ya sea como ayuda a las personas que están inmersas en el sistema educativo, ya sea como instrumento en tareas de autoaprendizaje. Por eso es necesario que las autoridades nunca den la espalda a estos templos con los que otrora tanto soñaron ilustres pensadores que nos precedieron.
# re: La bilioteca pública vista por el escritor Antonio Muñoz Molina
24/05/2008 16:00 por
Después de leer el artículo de Muñoz Molina, siente uno deseos de salir corriendo a la biblioteca más próxima, para disfrutar de esa magia que él nos trasmite en su texto.
Hace apenas unos días oía hablar en relación a las bibliotecas en un tomo muy peyorativo, y se decían cosas tales como que ,se habían convertido en “guarderías”, “videoclubs”... en definitiva, en algo a lo que resultaba difícil ponerle nombre. Tal vez estén conviviendo estas dos realidades, de una parte la biblioteca es y nos proporciona, todos esos servicios y sensaciones que el autor nos describe. Pero , es posible, que también se les esté dando otros usos que no son los que se le presuponen.
No obstante, si el público acude a ellas, de un modo u otro, es un buen síntoma, no pasan desapercibidas, se debería aprovechar esa afluencia de usuarios, tal vez llevados hasta allí por otros menesteres, para despertarles el interés, buscar mecanismos para que las bibliotecas ocupen el espacio social y cultural que deberían.
# re: La bilioteca pública vista por el escritor Antonio Muñoz Molina
25/05/2008 6:55 por
El artículo de A. Muñoz me ha hecho retroceder en el tiempo, cuando estudiaba BUP y COU en un instituto madrileño junto al parque del Retiro y la cuesta de Moyano.
La biblioteca de mi instituto, era una casita baja, separada de los edificios donde se ubicaban las clases y secretaría, era una biblioteca acogedora, muy luminosa y llena de paz, en ella pase gran parte de mi vida estudiantil, y fui feliz.
La bibliotecaria formaba parte de nuestras vidas y nosotros éramos parte de la suya, cuando íbamos a preparar un examen, nos decía “que examen nos toca hoy”.
Ella se sentaba junto a nosotros y nos trasmitía esa ilusión y magia que solo ellos saben transmitir.
Enamorada de la biología, ella me prestaba libros sobre Darwin, Mendel, etc.
Con el paso de los años, he pretendido transmitir ese gusto por las bibliotecas a mis hijos y en menor o mayor medida, creo haberlo conseguido.
Hago un llamamiento a los ayuntamientos, CC.AA. o a quien corresponda para que mantengan vivas las bibliotecas y dejen que generaciones venideras disfruten de todo aquello que tuvimos la suerte de disfrutar nosotros.
Por cierto en los próximos días, haré una visita a esa biblioteca que formó parte de mí en esa etapa de mi vida.
# re: La bilioteca pública vista por el escritor Antonio Muñoz Molina
25/05/2008 11:40 por
La biblioteca pública es el lugar de paso de muchos ciudadanos, unos leen el periódico, otros consultan libros para examenes, otros estudian, otros hacen que estudian, otros se dedican a ligar, pero en general es un lugar de tranquilidad y silencio desvinculado del estrés callejero que sufrimos. La biblioteca pública es un lugar que siempre está ahí, y que se puede y debe acudir a él. El valor que ha tenido y tiene la bibliioteca, es un valor que con el tiempo se está deformando, por el empleo de nuevas tecnologías y nuevas maneras de acceso a la información, de todas maneras creo que la biblioteca seguirá manteniendo su papel; un papel de formación e información en la sociedad de la información en la que vivimos.
# re: La bilioteca pública vista por el escritor Antonio Muñoz Molina
25/05/2008 12:34 por
La biblioteca ya sea esta publica, escolar, bibliotecas uiniversitarias... ha cambiado radicalmente estos últimos años, la biblioteca cada vez se utiliza menos para obtener libros durante un periodo de tiempo, ahora el mayor volumen de préstamo lo acaparan los DVDs, la gente acude por la mañana a las hemerotecas a leer el periódico o a usar su servicio de reprografía si es que lo tienen. Estamos en el periodo mas activo de las bibliotecas precisamente porque estamos en epoca de examenes, las bibliotecas se llenan de estudiantes durante un mes para luego dejar paso nuevamente a la soledad de los libros. Nunca dejaran de sacarse libros pero creo que cada vez se profundizará mas en otro tipo de servicios.
# re: La bilioteca pública vista por el escritor Antonio Muñoz Molina
25/05/2008 12:42 por
Que especiales son los recuerdos de la infancia y juventud, sobre todo cuando además de la distancia en el tiempo, te separa también el espacio físico. Cuando ya no vives en ese barrio, en esa ciudad, en esa casa, cuando esos lugares ya no los visitas. ¿Qué es lo que permanece? No nos gusta pensar, que esa casa que contiene nuestra infancia ha desaparecido, que ese campo por donde corrías de niño y los árboles por donde trepabas, pasaron a mejor vida. Esos olores y recuerdos son únicos, como lo es el olor de un libro o la primera vez que eres consciente en una biblioteca, de estar rodeada de sabiduría y conocimiento, tan difícil de abarcar. Ayudemos a que las bibliotecas públicas no desaparezcan, ellas construyen personas como Antonio Muñoz Molina.
# re: La bilioteca pública vista por el escritor Antonio Muñoz Molina
25/05/2008 12:57 por
Pongámonos a pensar, y recapacitemos lo que significa la biblioteca pública para cada uno de nosotros, según pasa el tiempo la biblioteca pública ha ido perdiendo la importancia que realmente tiene y eso los únicos culpables somos cada uno de nosotros. Quién no ha ido alguna vez a una biblioteca pública, se ha sentado y ha utilizado los servicios que presta, cada uno de esos momentos son los que se deben de valorar y pensar que siempre está ahí cuando la hemos necesitado y nos ha ayudado en más de una ocasión. No debemos permitir que pierda ese encanto que siempre ha tenido y debemos valorarla como realmente se merece. Si dejamos que esta indiferencia siga adelante en un futuro no muy lejano la biblioteca pública será solamente un recuerdo y eso no lo podemos permitir, es y será parte de cada uno de nosotros.
# re: La bilioteca pública vista por el escritor Antonio Muñoz Molina
25/05/2008 13:55 por
Las revoluciones tanto la francesa y americana, supusieron el inicio de la extensión por Europa y América de nuevos principios democráticos y el nacimiento de una verdadera voluntad de hacer accesible la cultura y la educación para todos. En el mundo de las bibliotecas, esto supuso el nacimiento de una fiebre desamortizadora que se extendió por todo el continente y que transfirió a la sociedad un inmenso tesoro bibliográfico procedente de las instituciones del Antiguo Régimen, singularmente la Iglesia Católica. Pese a todo, este deseo de acercar la cultura a toda la sociedad no consiguió hacerse realidad hasta mediados del siglo XIX, con la aparición en el mundo anglosajón de la biblioteca pública.
Me da pena pensar que antes el poder de tener un libro sólo lo tuvieran aquellas clases sociales con poder adquisitivo, y ahora que tenemos un acceso libre a la información les demos de lado, a pesar de que todo el mundo las consideran o conocen como un punto de encuentro con el saber y acceso libre a la información, no se les da la importancia que estas tienen. Una biblioteca pública debería ser una de las instituciones mejor cuidadas y valoradas y de esta manera haya una mayor implicación de la ciudadanía.
# re: La bilioteca pública vista por el escritor Antonio Muñoz Molina
25/05/2008 15:01 por
Hoy en día existen muchísimas formas para los ciudadanos de acercarse a la literatura (Internet, librerías, bibliotecas universitarias, etc.) pero la principal sigue siendo la biblioteca pública. Es un lugar donde todo el mundo, sin discriminaciones, tiene acceso a la cultura. No importa el dinero, la formación, el estatus social… lo único que importa es el interés del ciudadano. Por eso mismo, la biblioteca ha sido, es y con toda probabilidad será uno de los pilares fundamentales para la educación y la cultura de nuestra sociedad. No llegará a desaparecer nunca, puesto que por mucho que avances las tecnologías y las facilidades, siempre deberá de garantizarse la base cultural que representan las bibliotecas públicas.
# re: La bilioteca pública vista por el escritor Antonio Muñoz Molina
25/05/2008 16:28 por
En cierto modo, se puede comparar a la biblioteca con el sufragio universal: todos somos iguales a la hora de ejercer nuestro derecho al voto, y todos somos iguales cuando cruzamos la puerta de una biblioteca pública.
Cada cual deja afuera sus características concretas como ser humano para convertirse en un simple lector dispuesto a disfrutar de las aventuras y desventuras que le pueda ofrecer el libro que está a punto de caer en sus manos.
Cuando decidí estudiar la carrera de biblioteconomía y documentación lo hice por que, realmente, me gusta la biblioteca. Me gusta la figura del bibliotecario. Me gusta el trabajo, el que pasen los libros por tus manos, le ver las estanterías e ir repasándolas una a una viendo los ejemplares. Me gusta el poder ayudar a los usuarios, el dotarles de su propia autonomía dentro de la biblioteca. Me gusta la tranquilidad, el confort. Simplemente es otro mundo.
# re: La bilioteca pública vista por el escritor Antonio Muñoz Molina
25/05/2008 16:39 por
La biblioteca pública siempre ha estado presente en mi cabeza porque desde pequeña la he visitado, he recorrido sus pasillos llenos de libros de arriba abajo y he disfrutado de los cursos que hacían para los más pequeños, el grupo de niños del colegio siempre iba allí a compartir apuntes o a intentar hacer un trabajo. Ahora todo eso ha desaparecido, la biblioteca lleva cerrada varios meses debido a una remodelación y ampliación de servicios, y es que el pequeño centro con un solo ordenador pasará a ser un gran centro con varias plantas y estoy segura que muchos más espacios para poder disfrutar de todos los servicios nuevos de los que ahora dispondrá, la biblioteca ha cambiado con la sociedad pero no dejará de ser un punto de encuentro para entusiastas de la lectura, estudiantes y todas aquellas personas que quieran formar parte de ella.
# re: La bilioteca pública vista por el escritor Antonio Muñoz Molina
25/05/2008 17:39 por
El artículo, me inspira muchos sentimientos, creo que lo describe de manera que nadie podría resistirse a entrar en una biblioteca pública, ya que cuenta tantas situaciones distintas que puedes llegar a vivir, rodeado de esos libros, que es casi imposible no entrar en ese pequeño mundo que parece tan tuyo y a la vez de todos.
Quizás es problemas de los propios profesionales y por supuesto del estado, la mala publicidad que hacen de estas, en realidad creo que son muy pocos los ciudadanos que ven este espacio público como lo describe el autor, por ello esta en nuestras manos cambiar esa imagen para conseguir que el estado vea la forzosa necesidad de satisfacer a sus ciudadanos con esa biblioteca fantástica que debieran exigir, que todo el mundo necesita para soñar, cultivarse, vivir.
# re: La bilioteca pública vista por el escritor Antonio Muñoz Molina
25/05/2008 17:39 por
Ya son varias las bibliotecas públicas, que han sido cerradas en los últimos años, en cierto barrio del sur de Madrid. Los responsables de ese derribo cultural, han debido de considerar que los ciudadanos de esa zona, no necesitamos tener acceso libre y gratuito al conocimiento. Cierto es, que tampoco sé, que criterios han debido de seguir para tomar esa decisión, pero lo qué si sé es que, yo como muchos otros de mis amigos de colegio e instituto, ya no volveremos a pasar por los edificios donde aprendimos a leer, a hacer nuestros primeros trabajos de clase, donde aprendimos a buscar y saber qué buscar... y donde sin saberlo aprendimos a estar callados respetando nuestra cultura y futura formación.
# re: La bilioteca pública vista por el escritor Antonio Muñoz Molina
25/05/2008 18:38 por
Tengo que reconocer que me ha parecido un texto muy especial sobre lo que significa una biblioteca pública para Antonio Muñoz. El remontarse a su infancia y recordarla como "el refugio y la iluminación de los libros" es algo con lo que muchos nos sentiremos identificados. De pequeños cuando íbamos a la biblioteca, veíamos ésta como un lugar mágico, en la que cientos de libros esperaban impacientes de ser rescatados, de abrirse a un nuevo lector. Hay una frase que me ha gustado especialmente, en la que Antonio refleja la biblioteca como la mejor escuela de ciudadanía, y es totalmente cierto, en la biblioteca podemos aprender a respetar y compartir, pues como bien dice, todo lo que hay en la biblioteca es tuyo, y a la vez de todos.
# re: La bilioteca pública vista por el escritor Antonio Muñoz Molina
25/05/2008 18:45 por
Un lugar tan conocido y a su vez, tan desconocido para el ciudadano es la biblioteca. Se demuestra que en la actualidad hay ciudadanos que conocen perfectamente las actividades, los servicios y las posibilidades dentro de su espacio, sin embargo, existen personas que no conocen las funciones de la misma y que posiblemente, no hayan hecho uso de sus instalaciones a lo largo del transcurso de su vida. Conocer sus oportunidades es un abanico de posiblidades, las cuales es preciso conocer para saber el conjunto de posibilidades que nos ofrecen que pueden oscilar desde tratarse del primer escalón de acceso a cualquier necesidad de información al disfrute de un instante de entretenimiento. Es importante cosiderar que hoy en la vida hay que pagar el precio del coste de cada deseo, sin embargo, la biblioteca nos permite cumplir nuestros deseos sin tener que pagar un precio por ellos.
# re: La bilioteca pública vista por el escritor Antonio Muñoz Molina
26/05/2008 1:06 por
Preciosa visión la que tiene Antonio Muñoz Molina de ver las bibliotecas publicas.
Me resulta muy emotiva y nostálgica la lectura, sobre todo cuando nos narra con esencia de cuento de fantasía, lo que para él es pasar un día en la biblioteca. Pocas veces he visto describir con tanto sentimiento algo que esta a los ojos de todos, y que cada generación que pasa se va olvidando un poco mas.
Reino de la literatura lo llama nuestro autor, pero también se olvida que es reino del aprendizaje, reino de la cultura, reino del estudio, reino de ocio, en definitiva el reino que cada cual quiera elegir. Porque la biblioteca es eso, un centro de culto donde todos somos los reyes de nuestro mundo. El abanico de posibilidades es tan amplio como nuestra imaginación, necesidad, o tiempo nos permita.
Hoy en día las bibliotecas públicas se están poniendo de “gala” tecnológicamente hablando y se van pareciendo cada vez menos a las bibliotecas de cuando éramos pequeños, y que nuestro autor cita con tanta nostalgia.
A la salas de lectura y estanterías repletas de libros hay que añadirles ordenadores, prensa, material multimedia, etc.… Ahora las posibilidades han crecido y con ellas deberían crecer también, el apoyo de las instituciones y de los usuarios, para que así las bibliotecas públicas sigan siendo lo que todos queremos que sean, nuestros “reinos” públicos de cada barrio.
# re: La bilioteca pública vista por el escritor Antonio Muñoz Molina
26/05/2008 6:42 por
"Una biblioteca pública es una biblioteca accesible para el público, sin distinción y que a menudo es administrada por funcionarios públicos y financiada con fondos públicos o estatales. Los usuarios de una biblioteca pública tienen acceso libre a las colecciones e instalaciones de ella. Además de existir, previa inscripción, un servicio de préstamo de libros a domicilio. Y parte básica y esencial para mantener a una población letrada y culta, además de un espacio democrático de información y comunicación para las comunidades en que se insertan."
Esta sería una definición de lo que debe ser una biblioteca pública en teoria, pero en la practica la biblioteca ha pasado a ser un lugar de encuentro donde los estudiantes quedan para hablar haciendo creer a sus padres que estan estudiando.
Durante la época de examenes las bibliotecas amplian sus horarios para dar acceso a miles de estudiantes que van a la biblioteca a estudiar, la mayoria de las veces no consultan sus fondos sino que utilizan su espacio como sala de estudio.
La biblioteca no solo es una sala de estudio sino que es el acceso a la cultura de forma gratuita, e ilimitada.
Por lo que se debe fomentar su uso.
# re: La bilioteca pública vista por el escritor Antonio Muñoz Molina
30/05/2008 11:47 por
La biblioteca pública; lugar de encuentro de las mentes con los libros, toda la información esta a tu alcance, puedes sentarte en un sillón o pupitre a leer tranquilamente, la mayoria de la gente que hace esto se despacha con una novela,periódico o revista, pero hay mucho más. Manuales, enciclopedias, manifiestos de todo tipo, libros de arte, guias de viaje y así hasta el infinito.. vale la pena solo por ver a un niño abrir un tebeo o asistir a un cuentacuentos. Un sitio (el único) donde el dinero no existe y no cuenta para nada, el ultimo reducto que acabaran por derribar si no lo evitamos, ahora con la multiculturalidad es sin duda un lugar de integración, sin olvidar la importancia que tiene para los estudianes a la hora de preparar los examenes, sin molestias, ruidos, ni distracciones, cuantas carreras universitarias se habran resuelto tras sus muros. Ahora con internet la asistencia es masiva, mucha gente no tiene dinero para una conexión y un PC y sin embargo hoy por hoy estos elementos son indispensables para cualquier persona activa en la sociedad.
La biblioteca, siempre publica, nunca he entrado en una privada, supongo que existiran en las casas de nobles adinerados; congiendo polvo libros carísimos que acabaran en subastas, que acabará comprando el estado para aumentar el patrimonio de la Biblioteca Nacional en Colon o su depósito de Alcalá de Henares.