Esta cuarta edición contiene novedades como la evaluación del seguimiento de la legislación de etiquetado y sorprendentes resultados de analíticas de transgénicos, además de secciones como alimentos “Dietéticos”.

El éxito de las tres primeras ediciones, la constatación de un cambio en la política de muchas empresas y el evidente rechazo social a los transgénicos han llevado a Greenpeace a producir una cuarta edición actualizada de la Guía Roja y Verde. Ésta ha sido presentada hoy en el mercado Ventas Ecológicas por la organización ecologista junto a representantes del sector de productores ecológicos y de la organización de consumidores CECU (2) y está disponible gratuitamente a través de la página web de Greenpeace para que todos los ciudadanos puedan emplearla al realizar sus compras.
Esta nueva edición, mucho más completa, contiene novedades como los resultados de análisis de laboratorio en determinados productos que han reflejado la presencia positiva de transgénicos, por ejemplo, en las galletas de fibra de Gullón. En la nueva sección de productos “Diététicos” llama la atención la marca Biomanán dentro de la sección roja. El Grupo Nestlé, con marcas como La Cocinera, Nesquik o Kit Kat, destaca como una de las empresas que ha pasado de la zona verde a la roja. Por otra parte, también hay cambios positivos comprometidos con la naturaleza y la alimentación, como es el caso de La Bella Easo, que antes aparecía en la zona roja y en esta edición se encuentra en la verde.
La cuarta edición de la Guía Roja y Verde incluye también el seguimiento fotográfico del etiquetado de los productos o nuevas secciones como las pastas. “Ya es hora de que los transgénicos dejen de invadir nuestros campos y nuestros platos”, ha declarado Juan-Felipe Carrasco, responsable de la campaña de transgénicos de Greenpeace. “Greenpeace sigue trabajando para, con la ayuda de los consumidores, erradicar los transgénicos de nuestra naturaleza y de nuestras dietas”, ha añadido.
Si bien la legislación europea obliga a etiquetar los productos que deriven de cosechas transgénicas, la absoluta falta de trazabilidad y el nulo seguimiento de estas cosechas por parte de las administraciones españolas han llevado a Greenpeace a volver a solicitar a productores y distribuidores de alimentos información sobre su política de utilización de ingredientes transgénicos o sus derivados. En la lista verde están aquellos productos de los cuales Greenpeace ha recibido garantías por parte de los fabricantes de que no tienen transgénicos; y en la roja están los productos cuyos fabricantes no garantizan a Greenpeace ausencia de transgénicos en sus ingredientes o aditivos, aquellos que han arrojado resultados positivos en los análisis y los que reconocen el uso de transgénicos a través del etiquetado.
Fuente:
Greenpeace