Aunque somos deudores y descendientes de la cultura impresa, es cierto que ya hay generaciones que han crecido con el ordeandor en sus estudios, que lo usan con regularidad en su trabajo y que aspiran a convertirlo en el centro de sus actividades. Amazon, la gran tienda de Internet, apuesta por un formato digital que permita la lectura de más de 200 volúmnes. ¿Aguantará la vista? ¿Seremos capaces de leer con continuidad en una pantalla? Pasen y lean. Pasen y comenten.

Jeff Bezos, fundador de Amazon, presentó ayer
el lector electrónico de libros Kindle, que analistas comparan ya con
el iPod de Apple y con el que la tienda digital espera popularizar.
Con
un precio en Estados Unidos de 399 dólares (unos 814.000 pesos), Kindle
permite almacenar hasta 200 libros y elegir entre una oferta de 90.000
títulos de la tienda online, además de suscripciones a los principales
diarios y revistas y más de 300 blogs.
La gran novedad de Kindle es que tiene
conexión inalámbrica a Internet, por lo que los lectores pueden
descargar contenidos en cualquier lugar y, además de leer, consultar su
correo electrónico.
Ver demostración del producto Kindle
Los anteriores lectores de libros
electrónicos necesitaban que el usuario estuviera conectado a su
computador. Primero tenía que descargar el libro y luego pasarlo al
lector.

Según Bezos, Amazon ha estado trabajando
en Kindle durante tres años y la idea era conseguir que el aparato
pasara a un segundo plano para permitir al usuario disfrutar de la
lectura, como sucede con los libros físicos.
La firma asegura que la pantalla del
lector es tan fácil de leer como el papel, pues utiliza partículas de
tinta reales, refleja la luz como el papel ordinario y no brilla como
las pantallas de otros aparatos electrónicos.
Para animar a los compradores, ha reducido
hasta los 9,99 dólares el precio de descarga de muchos de los títulos
más vendidos, pues en en el pasado algunos títulos en versión digital
costaban lo mismo que las ediciones en papel.
Otros pasaron sin pena ni gloria
Algunos expertos son escépticos sobre las
posibilidades de éxito de Kindle y se preguntan si los lectores están
realmente preparados para olvidar el tacto de las páginas de un libro y
empezar a leer novelas en una pantalla de siete pulgadas.
Los primeros intentos de popularizar los
lectores de libros electrónicos ocurrieron a finales de los noventa con
RocketBook y SoftBook Reader, dos inventos que pasaron sin pena ni
gloria porque resultaban incómodos para el lector y ofrecían una muy
escasa oferta de títulos (Otros que no han pegado).

En el sector editorial, un negocio que
mueve unos 35.000 millones de dólares anuales, se están preparando para
una posible era "post-Gutenberg" y han aumentando su oferta de libros
digitales.
La editorial Random House, por ejemplo,
proyecta ofrecer unos 6.500 títulos en formato digital para el próximo
año, casi el doble que en la actualidad.
Mientras tanto, Barnes & Noble, la
primera cadena de librerías de Estados Unidos, ha anunciado que
ofrecerá en su página de Internet el texto íntegro de una buena parte
de sus títulos a la venta y no descarta desarrollar, incluso, un lector
de libros digitales propio.
¿Oportunidad para editoriales?
Si estos lectores se popularizan, ¿cuál
sería el futuro de las editoriales en un mundo de libros digitales
baratos y fáciles de descargar de la web?
En contra de lo que pueda parecer, muchos
expertos creen que aparatos como Kindle abren muchas oportunidades para
estas empresas.
Según el propio Bezos, los ciclos
editoriales se acortarían porque no sería necesario imprimir
físicamente los libros y los costos bajarían.
Ello permitiría reducir los precios -una de las principales quejas de muchos lectores- y animar a más gente a leer.
Según mediciones, los colombianos leen en
promedio un libro por año y en Estados Unidos solo un 57 por ciento de
los ciudadanos lee al menos un libro anualmente, pero la tendencia en
ese país es a la baja.
Otros intentos
1. Portable Reader System, de Sony. Se lanzó en el 2006. Permite almacenar 80 libros. Su pantalla es de seis pulgadas. Precio: 300 dólares.
2. Iliad, de iRex. Salió en el 2006. Además de leer, permite escribir o subrayar. Ofrece Wi-Fi y pantalla de ocho pulgadas. Precio: 700 dólares.
3. SoftBook Reader. Fue uno de los pioneros. Se lanzó a finales de los años 90, con un precio de 600 dólares. No tuvo mucho éxito y se descontinuó.
Así se pasó a lo electrónico
1981 El Diccionario Electrónico Random House se convierte en el primer "libro electrónico" disponible comercialmente en el mundo.
1986 Los editores Franklin Electronic agregan un
diccionario electrónico en un dispositivo portátil, y con ello
produjeron el primer libro digital.
1991 Los Discman de datos Sony permiten visualizar libros en CD-ROM en una pantalla de 8 cm.
1995 Las editoriales Norma y Kimera lanzan los
primeros 'libros electrónicos' colombianos, que en realidad eran
simplemente enciclopedias en CD-ROM (requerían de un computador para
ser leídas).
2000 La disponibilidad de los programas Microsoft
Reader, Glassbook y equipos portátiles para leer libros digitales dan
inicio a una nueva era de la lectura en la pantalla.
2001 Stephen King lanza en exclusiva por Internet
su novela 'Riding the Bullet' y populariza los 'libros digitales' por
Internet. La obra vendió 500 mil copias en 48 horas.
2004 Sony y Panasonic lanzan sus libros digitales
Librie y SigmaBook, respectivamente, que eran realmente pequeños (13 x
19 cms.) y permitían ver contenidos descargados de Internet.
"La tinta y el papel se desvanecen y lo que queda es la palabra
del autor. Nuestro objetivo era conseguir que Kindle desapareciera en
las manos".
Jeff Bezos, fundador de la tienda en línea Amazon.
¿Cómo se usa el nuevo libro electrónico?
Kindle pesa 10 onzas, lo mismo que un libro corriente y tiene una
pantalla que permite leer a plena luz del sol. A cada lado tiene un
botón en forma de barra para adelantar o devolver páginas, a medida que
usted lee. Además tiene un botón para mover el cursor y elegir entre
los 200 títulos del menú. Una memoria auxiliar le permite guardar el
punto exacto en el que iba su lectura si se acaba la batería o lo
apaga. Incluso, un ícono simula el borde de una página doblada, como si
estuviera marcando hasta dónde ha leído.
Los botones de abajo
sirven para escribir el nombre de un autor o título que quiera
descargar de Internet. Para decidirse, cada libro cuenta con un
fragmento y si se decide, descarga todo el libro con un clic.
Fuente:
Amazon
El tiempo
La Vanguardia