Un nuevo método para ralentizar y capturar la luz podría permitir
multiplicar por 1.000 la memoria de los ordenadores, ya que la
ralentización del espectro luminoso permitiría acelerar las
transmisiones de datos en las redes ópticas, según un estudio publicado
esta semana.
Estos resultados fueron obtenidos utilizando la propiedad de la
"refracción negativa" de metamateriales creados artificialmente, ya que
las anteriores tentativas para ralentizar y capturar la luz necesitaban
medios extremadamente fríos, de muy cara creación.
El índice de refracción mide la ralentización de la luz, ya que atraviesa una materia.
En el caso de un índice negativo, las ondas de la luz se desplazan
hacia atrás, y su velocidad tiende a cero, explicó Ortwin Hess, uno de
los autores del estudio, publicado esta semana en la revista británica
Nature.
Hess y Kosmas Tsakmakidis, de la Universidad de Surrey, así como Alan
Boardman de la Universidad de Salford, en Gran Bretaña, consiguieron
capturar una parte del espectro luminoso, y han demostrado que era
posible paralizarlo en su totalidad cuando se disponen metamateriales
adaptados.
Estos metamateriales están formados por minúsculos componentes
metálicos, más pequeño que la longitud de onda de la luz, según un
comunicado de Surrey.
Con la utilización simultánea de numerosas frecuencias del espectro,
las capacidades de almacenamiento de los ordenadores aumentarían
considerablemente, todavía más que gracias al descubrimiento de la
magnetoresistencia gigante hace 20 años, por los físicos francés Albert
Fert, y alemán Peter Grünberg, que recibieron este año el premio Nobel.
Por otra parte, ralentizar la luz permitiría regular la velocidad de
transmisión de "paquetes" de datos en internet, evitando así los
atascos, al igual que la regulación de la velocidad de los coches
permite evitar los embotellamientos en las autopistas.
Fuente
La Vanguardia