Cada vez se reduce más nuestro espacio íntimo, nuestro derecho a decir y hacer cosas que sólo interesan a un reducido grupo de personas. Ahora, Microsoft nos vuelve a sorprender con el anuncio de un ordenador que lee nuestras mentes. ¿Dónde están los límites de nuestra privacidad? Pasen y lean. Pasen y comenten.
Microsoft no sólo está ya en un 90 por ciento de los ordenadores del
mundo: el gigante informático quiere también entrar en la mente de los
usuarios y ajustar las tareas del PC a su estado de ánimo. Microsoft ha presentado una solicitud de patente en EE.UU. para una
tecnología que "reconoce estados mentales" y que el grupo quiere usar
en sus proyectos de interacción entre computadoras y seres humanos.
Una portavoz de Microsoft dijo que la compañía no facilita información
sobre la tecnología patentada porque aún está pendiente de aprobación y
resaltó que la existencia de una patente "no significa que existan
planes específicos para lanzar un producto".
Sin embargo, Microsoft ha hecho público en el pasado que su división
Microsoft Research trabaja en la creación de un PC "más humano" que
comprende los estados de ánimo de su usuario y sabe reaccionar ante la
frustración o el cansancio.
Este solícito ordenador sería capaz de reaccionar y relegar tareas que
requieran más concentración si nota que el usuario está cansado y que
su capacidad de atención disminuye. Así, por ejemplo, la computadora
reducirá la entrada de llamadas o de correos electrónicos cuando
nuestra capacidad verbal está saturada. Microsoft Research está
experimentando con distintas tecnologías, como los encefalogramas, para
detectar la actividad cerebral.
"Podemos saber si el cerebro está realizando operaciones matemáticas,
diseñando objetos en el espacio o ninguna de estas dos tareas con una
probabilidad del 80 por ciento", afirma Desney Tan, responsable del
equipo que trabaja en el proyecto. "Lo más difícil sigue siendo
adentrarse en los secretos del ser humano. Sólo de esta forma
lograremos construir ordenadores que a su vez nos comprendan a nosotros
mismos", dice Tan en la página web de Microsoft Research.
El principal problema es, según Tan, que la tecnología necesaria para
examinar la actividad cerebral es muy aparatosa en la actualidad, por
lo que Microsoft está intentando que sea menos intrusiva.
Pero Microsoft no es la única empresa empeñada en leer nuestros
pensamientos. En el sector de los vídeo juegos, diversas compañías
trabajan en sistemas que algún día, afirman, nos permitirán jugar,
mover personajes y luchar contra enemigos virtuales usando sólo nuestra
mente.
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La Vanguardia