La publicidad, ya de por sí, tiene demasiados problemas para que además, de vez en cuando, salga alguna ministra, algún iluso político en busca de protagonismo o cualquier mindundi con acceso a un micrófono, logrado éste a base de apoyos publicitarios para el programa. Dos hechos recientes vuelven a colocar a los publicitarios en el centro de la atención (y de las culpas) por hacer un trabajo que supervisan sus clientes. Vayamos por parte y clarifiquemos el asunto. Pasen y lean. Pasen y comenten.
Periódico PúblicoLa Asociación para la Autorregulación de la Comunicación Comercial, en
España, ha denunciado el spot televisivo del nuevo diario español
“Público”. El medio fue lanzado el miércoles 26 de septiembre, y en su
spot expone una suerte de “carta de principios” del diario, mostrando
quienes se sentirán identificados con el periódico.
El problema surge porque dos de las protagonistas del aviso tienen
remeras estampadas con la frase “Fuck Bush”. El organismo de control de
publicidad español aseguró que para poder difundir el comercial, el
medio debería tener el consentimiento “expreso y escrito” del
presidente norteamericano.
Teniendo en cuenta la frase de las remeras, y bajo las circunstancias
que se desarrolla el diario, no son muchos los que creen que Bush pueda
permitir el uso de su imagen.
Ante este panorama poco favorable, Ignacio Escolar, propietario del
diario Público, aseguró que buscarán el permiso. “No creo que Jeb Bush
se oponga”, ironizó Escolar. Para los propietarios de Público pedirle
el permiso al gobernador de Florida puede resultar más exitoso que
recurrir a los asistentes del presidente norteamericano.
La campaña del nuevo medio español se desarrolla bajo el slogan: “No es un diario más. Es el tuyo”.
Fuente:
LatinSpotsMetro de Madrid
Un anuncio del Metro de
Madrid ha provocado una auténtica tormenta en la capital estatal. El
motivo es que los responsables han incluído en la exposición
fotográfica sobre los gases de efecto invernadero un vídeo en el que se
muestra a un aficionado del Atlético de Madrid como prototipo de
persona contaminante y a otro del Real Madrid como respetuoso con el
medio ambiente. El anuncio promocional, que lleva viéndose desde el
pasado lunes en la estación de Embajadores ha provocado una gran
cantidad de quejas por parte de los aficionados del Atleti, pero no fue
hasta ayer cuando tuvieron que intervenir las autoridades tras aparecer
el vídeo en los medios de comunicación.
Desde el alcalde
Alberto Ruiz Gallardón hasta la presidenta de la Comunidad, Esperanza
Aguirre han ordenado que se retire este e incluso la presidenta ordenó
el cese de los responsables del vídeo. Esperanza Aguirre también envió
un "mensaje de cariño" al Atlético de Madrid por la "lamentable imagen"
que se ha dado en ese video "desafortunado". Por su parte, Alberto Ruiz
Gallardón confesó que no había visto el vídeo, pero sí aseguró que "esa
campaña debe ser levantada. No se puede imputar una pauta diferente de
conducta por pertenecer a una afición o a otra".
Aunque
los más enfadados con este asunto son los dirigentes, socios y
aficionados del Atleti. En un comunicado, el club rojiblanco afirmó que
"desconocía, hasta este miércoles, el contenido del presente vídeo" e
indicaba que en "ningún momento se ha pedido autorización verbal ni
escrita al Atlético de Madrid para el uso de imágenes de la entidad ni
se ha presentado la idea creativa del mencionado vídeo divulgativo".
Además, asegura que "solicitará a Metro una explicación de los motivos
que les ha llevado a realizar y usar la imagen del club".
Ante
este panorama y como no podía ser de otra manera, los responsables del
Metro han retirado el anuncio y se han disculpado con el Atleti. Un
portavoz aseguró que "no se ha realizado este vídeo con ninguna otra
intención que la de explicar las ventajas de la utilización del
transporte público como medida no contaminante", pero "reconoce su
error al inducir a pensar que se ha personificado en personas de
distintos equipos".
Fuente: El Mundo Deportivo
¿Son culpables los publicitarios de la mala gestión de sus clientes?
¿Hasta cuando se van a permitir esos atropellos a los publicitarios?