Mi amigo y alumno mexicano, Víctor Rosas, de gira como se dice en el mundo musical en España, y pensando en hacer el doctorado en la Universidad Complutense me envía un artículo para compartir con los lectores de este blog y recibir comentarios y críticas. Mientras tanto, hace Televisión para una ONG. Pasen y lean. Pasen y comenten con él sus inquietudes.
Por Víctor Rosas
Sin duda
alguna hablar de la comunicación es hacerlo sobre algo muy amplio, según los
últimos informes de la CEPAL,
“los acelerados cambios que impone la sociedad de
la información en el ámbito productivo y comunicacional, obliga a los nuevos
medios a una rápida y ágil adaptación para la transmisión de conocimientos, la
comunicación a distancia y el uso de información”. Aunque deberíamos
preguntarnos si la comunicación es sólo esto o es más, yo creo que es algo más.
La comunicación no sólo
es la transmisión de mensajes, como algunas teorías de la comunicación lo han
dicho o confirmado; la comunicación es
conocimiento, aprendizaje, es cultura en sí, es arte. El arte de comunicar
va más allá de sólo dar noticias por los medios masivos de comunicación, que puede
ser desde dar notas de calidad, hasta
aquellas de carácter superficial que no dicen nada, aunque cabría preguntarnos ¿para quién?; proyectar una buena o
mala película, hacer una campaña social o una comercial para la empresa más
grande del mundo. En fin.
Nooo, la comunicación no es sólo eso, es más; es la
necesidad de expresar algo: una emoción, un sentimiento, transmitir una
necesidad, pero aún más; comunicar cada forma de entender el mundo, que puede
ser a través de alguna actividad, que va desde la sencilla necesidad de
transmitir un mensaje, y si este es entendible para aquel o aquellos a los que se
les envía, mucho mejor.
Comunicar
es transmitir otra cultura, pero a la vez aprender de ella; transmitir
conocimientos, formas de pensar y actuar; pero a la vez aprender estos procesos
de comunicación. Culturas que no sólo contienen o tienen lenguas, sino toda una
historia por contar, y que en el mayor de los casos resultan fascinantes.
Según la CEPAL en el área educativa “se requiere generar una
disposición general al cambio en las modalidades de aprender, comunicarse y
producir, en este marco, es urgente mejorar la calidad y pertinencia del
sistema educacional a fin de que éste cumpla una función estratégica en el
tránsito de las sociedades nacionales hacia un orden global, competitivo y
altamente interconectado, centrado en el paradigma de la sociedad del
conocimiento”.
“Es necesario, además,
armonizar los progresos educativos con otro pilar de la sociedad de la
información, a saber, el acceso al intercambio comunicacional por medios
audiovisuales e interactivos, donde no sólo se juega la competitividad sino
también la identidad cultural y, cada vez más, la participación
ciudadana”. Es
importante el aprendizaje, pero sobre todo aprender a transmitirlos a
otras culturas y sus distintas modalidades.
Aprender no sólo
de esas culturas y de su historia, sino el poder transmitir cosas, detalles,
emociones, estilos de vida, y por que no realidades, que en el mayor de los casos duelen, lastiman, pero que están
ahí y por más esfuerzos que hagamos parecen no cambiar: pobreza, prostitución, avaricia y deseos de poder, destrucción de la
naturaleza, desastres naturales y humanos, guerras, hambres, de todo
aprendemos y lo retransmitimos a otros.
De acuerdo con
la CEPAL, sería
importante ver las “mediaciones entre educación, industria cultural y las
nuevas tecnologías de la información y
de la comunicación (TIC). Educar con estas tecnologías implica educar para
imprimirle al uso de las TIC sentidos que compatibilicen las nuevas formas de
producir y trabajar con los actuales estilos de ejercer derechos, afirmar
culturas, informarse, comunicarse a distancia y formar parte de redes”.
Pero debemos
preguntarnos ¿estamos aprendiendo de esos
procesos de comunicación? ¿Cómo saberlo? Y sobre todo lo estamos aplicando
a nuestras vidas de una manera adecuada; lo retransmitimos de una manara amena
y sencilla a los demás, que resulte fácil que nos entiendan: un nuevo aprendizaje, una nueva lengua, una historia nueva, o
simplemente una realidad por muy terrible que esta parezca.
Aunque
una cosa si te digo, gran parte de lo que hoy somos es un cúmulo de
experiencias, gratas y malas, que hemos
acumulado durante toda nuestra vida, y quizás eso es lo que transmitimos, e
incluso la forma en lo damos a conocer a los demás representa parte de nuestra
esencia misma, como cambiarlo, sólo a través del tiempo, del aprendizaje, o simplemente del arte de comunicar en nuestras vidas.
Gran
parte de los procesos de comunicación que vivimos dependen de nuestra
percepción de la vida, desde que nos levantamos y decidimos ver un nuevo amanecer, grato o
ingrato, pero como decía anteriormente, los procesos de comunicación de cómo
los percibimos dependen de nuestras experiencias en la vida.
Información
de soporte a través de la CEPAL (Comisión Económica para
América Latina y el Caribe).