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lunes, 25 de agosto de 2008

El museo de Rostand, creador de Cyrano de Bergerac

Texto y foto: Maria Olivera Zaldua


Un museo con encanto y desconocido, reconocido como monumento histórico en 1995, es el de Edmund Rostand (Marsella, 1869-París, 1918), una de las figuras más representativas de literatura del siglo XIX, creador de Cyrano de Bergerac en 1897. Situado  a las afueras de Cambo-les-Brains (Francia, a pocos kilómetros de Bayona), la villa Arnaga, como se la conoce, tiene 40 estancias decoradas por el propio escritor y dos jardines: uno ingles, coqueto y salvaje, y otro francés con estanque, corral de aves exóticas y una pérgola donde el literato recibía a los invitados recitando versos. Allí se representaban escenas de teatro en las horas dulces de otoño y primavera.

Cuando Rostand llegó a Cambo en 1900 para pasar una larga temporada en los balnearios de la zona, con el fin de recuperarse de su pleuresía, se enamoró del clima y del paisaje vasco, por lo que mandó construir una villa en lo alto de una colina, de estilo regionalista, para pasar largas temporadas. Allí se inspiró para escribir en 1910 Chantecler.

En el interior destaca la extraordinaria biblioteca, con todas las ediciones de su obra más famosa, así como con las fotografías del estreno que tuvo lugar el 28 de diciembre de 1897. También se conservan las numerosas versiones que se han realizado, junto al premio Cesar con el que fue galardonado el actor Gerard Depardieur por la interpretación de Cyrano de Bergerac, y que cedió en un loable gesto.

Dos estilos distintos: el caserío vasco y los jardines e interior versallescos, están unidos en un paisaje precioso.  

Dos recomendaciones: la lectura del Cyrano y la visita al museo. Otro mundo, otro paraíso.

2:11 | gestionado por Juan Carlos Marcos Recio/Juan Miguel Sánchez Vigil | Enviar comentario (0)

jueves, 21 de agosto de 2008

Una foto robada en recuerdo de mi amigo

Juan Miguel Sánchez Vigil

 


Me dijo cierta vez un amigo que la fotografía era su vida. Hace tiempo que murió y con él “sus fotografías”. El 19 de agosto es el Día Mundial de la Fotografía, fecha conmemorativa de la presentación en la Academia de Ciencias de París del invento de Daguerre.

Los días internacionales son como los días del padre, de la madre, de la lujuria o del medio ambiente. No sirven para nada. Salvo los grandes eventos que concentran decenas de actos, casi siempre elitistas por minoritarios, nadie se fija en los temas hasta que no llega el día señalado. Se produce así el fenómeno más estúpido de todos lo fenómenos; por ejemplo, querer más a la madre porque el amor se simboliza en una fecha.

En la fotografía se produce un fenómeno curioso. Mientras la oficialidad española mira para otro lado (a nivel estatal) y no tenemos ni un solo museo de fotografía o centros documentales que la protejan, conserven o difundan (al menos en condiciones), millones de usuarios toman fotografía en las calles para inmortalidad su propia vida, generar documentos o crear obras de arte.

Mi amigo, el que se murió pegado a su cámara soñando con atrapar todo el mundo en fragmentos, no dejó de existir en agosto, tampoco era 19, pero para mi ese será siempre el Día Internacional de la Fotografía (con permiso del fantasma del señor Daguerre).

Un personaje de García Márquez, fotógrafo de vocación, dejaba abierto el objetivo de la cámara convencido de que si Dios existía su imagen quedaría atrapada en la emulsión de los cristales. Jamás lo consiguió.

Hace unos días dejé abierto el objetivo de mi cámara y obtuve esta imagen. Es una foto robada, tomada de espaldas, porque cuando nos giramos algo sigue ocurriendo detrás de nosotros; sea el día que sea.

14:12 | gestionado por Juan Carlos Marcos Recio/Juan Miguel Sánchez Vigil | Enviar comentario (0)

viernes, 15 de agosto de 2008

La sangre caliente del verano

Texto: Juan Miguel Sánchez Vigil


El análisis científico responde a cuestiones de pareja en los meses de verano. Las investigaciones concluyen que aumentan las agresiones y se producen muchas más separaciones por la intensa convivencia. Convivir, por tanto, no debe ser tan bueno como pregonan los púlpitos y preconizan los sociólogos. Debe ser que necesitamos nuestro espacio y cada día se estrecha (nos lo estrechan) mas.

Escucho en Radio 5, el medio por excelencia, donde todavía las noticias de los informativos parecen vírgenes, es decir sin la intervención de contertulios que no saben de lo que hablan y si lo saben parece lo contrario (leáse aquí los “ramoncines” y “monchoalpuentes” que comentaban de todo y a diario). Y en medio del alubión de datos sobre muertes en la carretera, atropellos, agresiones a mujeres, el locutor nos dice que un tipo de 22 años ha matado a un relojero en Murcia porque creía que le había rayado el coche.

Pienso. A veces me da por hacer este ejercicio, aunque luego lo sufro. Ya nada importa porque el muerto será enterrado y el vivo será justificado. ¿Cuál será la excusa esta vez? Seguramente el verano, o tal vez la luna, o el sol con sus rayos abrasadores. No importa, ya nada importa porque el muerto habrá sido enterrado.

¿Qué pienso? Pues que no hay remedio. La ciencia debería investigar sobre la estupidez y en qué parte del cerebro se encuentra la neurona que la controla.

¿Se imaginan la escala de valores de un tipo de 22 años que es capaz de matar porque le han rayado el coche? ¿Estarán orgullosos sus padres de haberle transmitido esos valores?

Cuando nos preguntaban de pequeños ¿A quién quieres más?, el dilema era grande. Ahora no, porque ahora la respuesta está clara: ¡Al coche!  

Acabo de salir a la calle y he visto a un señor limpiando los cristales del coche. Por si acaso me he cruzado de acera.

4:11 | gestionado por Juan Carlos Marcos Recio/Juan Miguel Sánchez Vigil | Enviar comentario (0)

miércoles, 13 de agosto de 2008

De las Olimpiadas: ¿Dónde y cuándo se detendrá el tiempo?

Texto: María Olivera Zaldua


Cuatro días de competición y los record van cayendo, sin haber empezado el atletismo donde se batirán nuevas marcas. El paradigma es la natación, con un nombre propio: Michael Phelps, el estadounidense que intenta emular al histórico Mark Spitz que consiguió 7 medallas en las olimpiadas de Munich del 72.

Hoy ha conseguido la tercera. Su objetivo: una medalla diaria.

Las olimpiadas son algo así como un totum revolutum: baloncesto, balonmano, waterpolo, gimnasia, jockey, ciclismo, fútbol, tenis, béisbol, voleibol, ping-pong, judo, tiro, hípica, bádminton, esgrima, piragüismo, salto, boxeo, tiro con arco, halterofilia, lucha greco-romana y……..

Sin embargo queda mucho todavía para completar los 35 deportes.

¿Dónde y cuándo se detendrá el tiempo?

En algún punto tiene que estar el límite del tiempo, de los records.

¿Quién será el último atleta o nadador que lo consiga? ¿Cuándo? ¿Dónde?

Los programas informáticos no dan pistas al respecto.

Volvamos a la realidad: sin contar que país consigue la victoria, hay que quedarse con los llenos en los estadios, la competitividad de los equipos, la deportividad de los participantes y la excelente organización de Pekín (al menos lo que llega por televisión). Y por encima de todo: las caras de sufrimiento de los deportistas, las decepciones al conseguir la plata o perder la opción de medalla, las caídas, las lesiones…

El espíritu olímpico se mantiene, aunque los rusos y los georgianos se hayan propuesto reventarlo.

3:47 | gestionado por Juan Carlos Marcos Recio/Juan Miguel Sánchez Vigil | Enviar comentario (0)

viernes, 08 de agosto de 2008

La censura en el mayor espectáculo del mundo: los Juegos Olímpicos

Texto: María Olivera Zaldua


8 del 8 del 2008. Inauguración en Pekín de los Juegos Olímpicos, acontecimiento que ha reunido a los que disfrutan con el deporte como a quienes no lo practican, no les gusta o no saben nada al respecto.

Estos son los juegos de la polémica y de la censura por el régimen en que se vive en China. Aunque se ha comentado que se ha suavizado la represión, la realidad no es esa. Ningún atleta puede comentar ni hacer declaraciones sobre política, sobre los derechos humanos o sobre temas parecidos; han apresado a varias personas que se han manifestado, sin violencia, en defensa de la libertad del Tibet. Todo está controlado en los medios de comunicación y no caben preguntas indiscretas.

¿Se permitirán comentarios fuera del guión?

Esa es una de las grandes incógnitas que solo conoceremos al término de los juegos el 24 de agosto.

En cuanto al deporte y a las pruebas que han de superar los participantes, el problema mayor es la contaminación. Pekín es la ciudad con más habitantes del mundo y por lo tanto con más vehículos. Se ha intentado reducir la polución prohibiendo la circulación en días pares o impares en función de la matrícula, incluso se ha provocado la lluvia con métodos tecnológicos. Se han cerrado empresas, pero a pesar de todos los esfuerzos no lo han conseguido.  

El mayor espectáculo deportivo ha comenzado, tras una ceremonia espectacular y grandiosa, y aunque la diferencia horaria nos haga madrugar merece la pena no perderse las pruebas.

Comienza el mayor espectáculo del mundo. Juegos Olímpicos con censura, pero el espíritu deporte acabará con los silencios.

15:43 | gestionado por Juan Carlos Marcos Recio/Juan Miguel Sánchez Vigil | Enviar comentario (7)