Enviado el martes, 09 de junio de 2009 19:38
Cuando
Von Clausewitz afirmó que la guerra no era más que la continuación de la
política por otros medios, seguramente pensaba en una guerra al uso del siglo
XIX, todo ello con un final meramente político. Pero el estratega alemán no
podía imaginar que algún día la guerra tomase los cauces actuales: la
intervención en los aparatos estatales y económicos de un país a través del uso
de Internet.
Estonia fue
el primer país donde fue posible votar por ordenador para los comicios de 2007
y ya tiene previsto por ley la posibilidad de votar a través del teléfono móvil
en 2011. Además, el 98% de las transacciones bancarias del país son digitales.
Esta fortaleza es también su debilidad, ya que le ha hecho vulnerable a los
ataques desde cualquier parte del mundo por parte de hackers.¿Cómo
empezó la llamada “Ciberguerra estonia”? Por una tontería como suele
ocurrir. En 2007 el gobierno de Tallin decidió trasladar una estatua que
homenajeaba al ejército soviético en la II Guerra Mundial. Moscú entendió este
traslado como un movimiento dentro del juego de influencias que se da entre la
OTAN y Rusia. Y como por arte de magia, comenzaron los ataques cibernéticos,
dirigidos a instituciones públicas, como el Parlamento y varios ministerios,
además de bancos, partidos políticos y medios de comunicación.El
gobierno estonio acusó al Kremlin de dirigir el golpe pero hasta el momento no
se sabe con certeza quien estuvo detrás de los ataques. Sin embargo, la fuerza
de la agresión permite indicar que se debió contar con el visto bueno de Moscú.
Además, el famoso hacker ruso SpoRaw manifestó que no solamente se contó
con el apoyo de altos funcionarios sino también con su recomendación. La OTAN respaldó
a Estonia colocando allí el Centro de Excelencia para la Ciberdefensa, diseñar
estrategias de defensa contra ataques por Internet en el año 2008.
Esta
noticia, una vez más, hace que debamos detenernos y reflexionar. ¿Estamos de
nuevo ante el retorcido uso que hace la condición humana de las tecnologías?
Internet tiene, según nos cuentan, un origen militar pero parecía que habíamos
conseguido borrar esa especie de pecado original a través de su buen uso. Sin
embargo, otra vez encontramos que se utilizan las tecnologías como arma. Quizás
sea inherente al Ser Humano utilizar todo aquello que tiene a su alcance para
intentar ampliar su poder. Desde un hueso para golpear a sus semejantes hasta
un ordenador para dominarlos.
Hemos encontrado
otro campo de batalla: bienvenidos a la I Guerra Digital.