El pasado 28 de marzo de 2009, Unión, Progreso y
Democracia (UPyD), el partido liderado por Rosa Díez, aprobó su Reglamento en
el que se indica que serán los 5000 afiliados del partido quienes elijan al
Consejo de Dirección, máximo órgano del partido. Esto no debería ser razón de
sorpresa ya que todos los partidos políticos deben elegir a sus dirigentes de
manera democrática. La singularidad de estas elecciones es que podrá hacerse de
modo electrónico o físico.
Todos los militantes de UPyD podrán ejercer el
derecho desde cualquier provincia de España mediante el voto electrónico,
realizado con claves personales y secretas. UPyD manifiesta que este uso del
voto prescinde así «de las cortapisas y limitaciones que imponen los filtros
habitualmente establecidos en los partidos tradicionales por los órganos
territoriales, las exigencias de avales o las elecciones indirectas», pero a la
vez evitará «caer en un asamblearismo pueril y paralizante».
El método de votación es sencillo: los afiliados
pueden votar a unas listas bloqueadas y cerradas de 21 personas encabezadas por
un portavoz.
Sin
embargo, esta seductora propuesta parece no estar siendo respaldada por la
realidad. La idea de las listas bloqueadas, completas y cerradas no ha sido
nunca la opción más democrática dentro de una elección y varios de los militantes del
partido pidieron una reforma del Reglamento que aceptase las listas abiertas. Uno
de estos militantes, Javier Carroquino, coordinador de UPyD de Aragón ha sido
expulsado parece ser que por este motivo.
¿Nos
encontramos, de nuevo, con poses de cara a la galería? En los últimos tiempos,
Rosa Díez ha planteado a UPyD como un partido diferente a los tradicionales
pero sus actitudes parecen ir en dirección contraria. En su blog personal, la
propia Rosa Díez en la
entrada del seis de marzo de 2008, manifestaba que "Nosotros planteamos ir
a listas abiertas. Si no cambiamos el comportamiento de los partidos, las
listas abiertas para el Congreso serán las mismas que ahora son para el Senado.
Para que las listas sean verdaderamente abiertas hay que cambiar el sistema de
elección de los candidatos".
Ultimamente, se está poniendo de moda hablar de participación ciudadana y más si es a través de medios electrónicos, pero parece ser, una vez más, que nuestros políticos intentan utilizarlo en beneficio propio.