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lunes, 16 de abril de 2007

Los días 16, 17, 19 y 20 de Abril, cercanas ya las próximas elecciones municipales,
se celebrará un encuentro en el Instituto de España (San Bernardo 49, 28015 Madrid)
en el que se tratará el tema de la democracia electrónica, desde una perspectiva multidisciplinar.

 


El día 16 se analizará desde la perspectiva constitucional, con intervención principal de Manuel Jiménez de Parga,
de la Real Academia de Ciencias Morales y antiguo Presidente del Tribunal Constitucional.
La discusión será guiada por José Manuel Vera, de la Universidad Rey Juan Carlos.

 El día 17, desde una perspectiva politológica, la intervención principal será de
Fernando Vallespín, Director del Centro de Investigaciones Sociológicas, dirigiendo
el debate Manuel Villoria, de la Universidad Rey Juan Carlos.

 La perspectiva tecnológica será aportada el día 19 por Sixto Ríos Insua,
de la Universidad Politécnica de Madrid, moderando el debate David Ríos, de la
Real
Academia
de Ciencias. Finalmente, el día 20 Alejandro Balbás presentará
la perspectiva decisional, moderando el debate Pedro Jiménez Guerra, ambos
de la Real Academia de Ciencias.

Todas las sesiones comenzarán a las 19.00.

12:01 | gestionado por David Ríos Insua | Enviar comentario (3)

domingo, 04 de febrero de 2007

En los días 5, 6, 7 y 8 de este mes habrá un seminario de investigación sobre este tema,centrado
 en las campañas electorales de Brasil y España, desde la perspectiva de la comunicación política.
 Tendrá lugar en la Universidad Rey Juan Carlos, Campus de Fuenlabrada,
 Edificio Departamental, Salón de Grados.

 


Se estudiará en detalle uno de los tres usos principales (información, frente a administración
y participación)  de las TIC en política comparando el impacto de las TIC con los medios tradicionales
en las campañas electorales.


En cierta forma, uno de los grandes estímulos para el uso de las TIC en política vino
del uso que Joe Trippi hizo en las primarias demócratas con Howard Dean.
Recientemente, se ha hablado también del poder de algunos blogs
el más importante el de Markos Moulitsas) para ‘quitar y poner’ candidatos
a senadores demócratas. Pero éstas son actividades ‘dentro de un partido’.

Somos algo más escépticos de su utilidad para la ‘la lucha entre partidos’.
El  constitucionalista Sunstein, en su reciente REPUBLICA.COM,  indica
cómo Internet es un sistema  en el que  tendemos a elegir  la
información  a  la  que  queremos  exponernos  de antemano y  con  la  que
componemos  la  base  informativa de  nuestros  juicios. Esto
explicaría, por ejemplo, el escasísimo impacto que tuvieron los
durísimos clips anti-Bush en Internet en las elecciones
Bush-Kerry: esencialmente sólo eran visitados por ciudadanos
anti-Bush (y lo mismo para los clips anti-Kerry).  Para
juzgar opiniones, hay que tener criterio y éste se forma en el
reto de la argumentación y el contraste. Sunstein lo expresa así

Si puedo  escoger atender  sólo a los de mi tribu, si puedo
decidir no  escuchar la discrepancia, mi decisión está tomada de
antemano.

Os comento en breve las visiones adicionales aportadas por el seminario anunciado.










 

22:44 | gestionado por David Ríos Insua | Enviar comentario (1)

jueves, 01 de febrero de 2007

 Os adjunto un podcast muy interesante de Wired, dentro de su serie Circuit Court.
Describe de forma sencilla algunos usos posibles de la Web 2.0 para redemocratizar
la democracia.

 


La perspectiva es muy USA, describiendo en principio la decepción de gran parte de la población
americana con su sistema político, excesivamente dominado por el dinero y las donaciones. Presenta
la Web 2.0, con su énfasis en las redes sociales como una oportunidad para hacer mapas de
datos políticos, especialmente en lo referente a seguimiento del dinero público gastado, en función
del dinero donado, y, en consecuencia votar según se crea apropiado. Promueve, por tanto, el
uso de la red para fomentar la transparencia y mejorar la información del ciudadano. Hablaremos

de otros usos en breve.

 

Mientras tanto, enjoy this podcast!!

12:30 | gestionado por David Ríos Insua | Enviar comentario (1)

sábado, 20 de enero de 2007

Marta Sanz González

 

Voy a enumerar algunos de los órganos e instrumentos más generalizados de las Administraciones públicas para encauzar sus procesos participativos. Hay que advertir que es raro que en los reglamentos de participación ciudadana se recojan todas las posibilidades que se van a señalar a continuación. En cualquier caso, algunas de ellas no requieren de una regulación previa para que se puedan utilizar, aunque tendrían en este caso un carácter informal, lo que no quiere decir que no puedan llegar a tener en este caso valor político.


 

  1. Instrumento de interlocución y diálogo con los representantes de grupos: El Consejo. Cuenta con representación municipal y con representantes de los colectivos organizados por intereses sectoriales o territoriales. Pretenden ser estables, con determinada composición y territorialidad.
  2. Foros abiertos a ciudadanos y asociaciones en los que se discute sobre un tema en un tiempo determinado. Son de gran utilidad y pragmatismo, al no tener que dirigirse a la totalidad de la población. Se utilizan dos métodos:               

                                                               i.      Enfocados a la búsqueda y deliberación de la ciudadanía: círculos de estudio y foros temáticos, principalmente. Muy utilizados en Suecia, Reino Unido y EEUU.

                                                             ii.      Combinan una selección de ciudadanos que los hacen representativos de la sociedad: paneles de ciudadanos, jurados, encuestas deliberativas.

  1. Instrumentos para hacer extensible la participación al mayor número de ciudadanos posible: referenda, asambleas y teledemocracia.
  2. Otros instrumentos que combinan algunos rasgos de los anteriores:

                                                               i.      Evaluación de servicios públicos.

                                                             ii.      Procedimientos de sugerencias y reclamaciones combinados con investigaciones de mercado tanto cuantitativas como cualitativas. Por ejemplo en Reino Unido son muy utilizados las encuestas de opinión y los grupos de discusión.

                                                            iii.      La mediación: utilizada en casos en el que el papel del Ayuntamiento sea menos importante e interese que un grupo de actores se pongan de acuerdo con la ayuda de un mediador externo.

                                                           iv.      Los presupuestos municipales: incorporan la participación de los ciudadanos en planificaciones más concretas.

 

 En los modelos de participación dominante se han reforzado la participación de grupos organizados frente a ciudadanos individuales. Las razones son las siguientes:

 

·        Los gobiernos locales consideran a las asociaciones como interlocutores válidos.

·        Mayor facilidad de diálogo al haber menos interlocutores.

·        Mayor alcance, ya que lo hablado con los representantes se extiende a un colectivo.

 

Deficiencias de este modelo de participación de base asociativa:

 

·        No todos los grupos de interés de un sector o un territorio están representados en los órganos y procesos participativos.

·        Se favorece a las asociaciones mejor adaptadas, lo que puede implicar olvidar colectivos importantes.

·        La capacidad de los participantes para representar a sus organizaciones puede ser cuestionable.

 

Debido al déficit de participación asociativa ha surgido la tendencia a buscar fórmulas de participación que confieren protagonismo a los ciudadanos no organizados, ya sea a través de modelos mixtos de participación o de carácter individual o personal. Las vamos a ver en el epígrafe siguiente.

 

16:38 | gestionado por David Ríos Insua | Enviar comentario (0)

lunes, 15 de enero de 2007

Marta Sanz González

 

La democracia participativa conlleva problemas como que una serie de ciudadanos estén mejor organizados o capacitados para la defensa de sus intereses que otros. Existen, por tanto, desigualdades que hay que reconocer.


 

      Los grupos presentes en un debate participativo local son tres: los cargos electivos (legitimados por las urnas), los expertos (poseedores del conocimiento técnico) y los ciudadanos que pasan a ser ciudadanos activos y no por ello representan  a toda la colectividad. En un debate entre estos interlocutores es fundamental, en primer lugar, la información y los conocimientos técnicos sobre la materia a tratar. El acceso exclusivo de alguno de estos grupos a tales recursos viciaría completamente cualquier debate.

 

Por otra parte, la realización de un proyecto en una comunidad local requiere contar tanto con los que lo apoyan como con los que se oponen. La cooperación y la mediación son los ejes para llegar a compromisos aceptables.

 

Durante un debate público, hay que garantizar que los participantes puedan ser capaces de hacerse entender y hacer valer sus derechos. También es importante que el ciudadano activo sepa escuchar y comprender otras necesidades distintas a las propias, cuestión ardua de conseguir muchas veces.

 

Una vez que el debate contradictorio ha tenido lugar hay que sopesar las distintas posiciones teniendo en cuenta las minorías y observar un compromiso aceptado por todas las partes. Los representantes políticos van a ser quienes tengan la decisión final.

 

Para salvar las dificultades del debate público que veíamos anteriormente y conseguir una mayor participación ciudadana se puede recurrir a un mediador. Existen actualmente especializaciones en ciencias sociales que aportan personas con conocimientos prácticos básicos y habilidades técnicas para facilitar que se escuche a los ciudadanos y posibilitar un debate sobre diferentes asuntos de un municipio.

 

Distinguimos dos modelos de mediador, el tercero imparcial y el tercero comprometido o jefe de equipo. El primero tan sólo ayuda, mientras que el segundo ayuda a expresarse a los colectivos desfavorecidos, sin identificarse con sus reivindicaciones, los representa. Este jefe de proyecto o mediador hace comprensible el lenguaje técnico para sus representados y por otro lado, consigue que sus opiniones sean escuchadas por los políticos y técnicos.

 

El empleo de estos mediadores tiene como ventaja principal facilitar la participación efectiva de los habitantes mejorando la democracia.

 

18:35 | gestionado por David Ríos Insua | Enviar comentario (2)

Desde hace un mes y medio está disponible el Anteproyecto de Ley para el acceso electrónico de los ciudadanos a  las Administraciones Públicas.

Se espera que se apruebe a finales de año y entre en vigor el 1 de Enero de 2008.

 


A efectos prácticos de funcionamiento, a nivel nacional debería hacerlo en 2009, mientras que en
las Autonomías debería hacerse en el 2010. Así, todos los españoles podríamos realizar todos nuestros
trámites electrónicamente para entonces, lo que, sin duda, hará que España avance desde su actual bajo
nivel de incorporación a la SI, a una posición de privilegio en Europa, aunque me preguntó si realmente
nuestros gobiernos serán capaces de entregar a tiempo todos los sistemas y procedimientos a desarrollar…

En fin, se avecinan buenos tiempos para las consultoras.

 
La Ley no está exenta de críticas (buscad por la red). Algunas rayan en el corporativismo y otras
el frikismo de los funadamentalistas del software libre.

 
Leed, en cualquier caso, el preámbulo. Es ciertamente interesante y recoge varias de las ideas
que hemos venido indicando en varios de los postings previos. Para nosotros, una ventaja
adicional es que será una forma de que la población confíe más en la red y se abra paso a su mayor involucración política
a través de la misma.

 

 

1:56 | gestionado por David Ríos Insua | Enviar comentario (0)

miércoles, 29 de noviembre de 2006

En el último número del Ciberpaís, se presenta un artículo que presenta serias dudas sobre las máquinas de votación electrónica.
Para ello, se sustentan fundamentalmente en un informe del Brennan Center for Justice referido a  las máquinas Sequoia, Diebold y Election Systems
and Software. Por el contrario, el último informe de la Comisión Irlandesa sobre voto electrónico pinta un cuadro bastante más positivo,

centrado en las máquinas Nedap a utilizar en ese país.


Como ejemplo de riesgo, se menciona que en las últimas elecciones en Florida se perdieron  cerca de 18000 votos por fallos
de las máquinas, cuando las elecciones en ese estado se ganaron por algo más de 350 votos. Se mencionan también fallos de
software que obligaron al retraso en la apertura de los colegios electorales, y así hasta 120 fallos distintos.
Un cuadro poco halagüeño. Las críticas se centraron especialmente en las máquinas Diebold
(que en tiempos fueron donantes en la campaña republicana).

 A pesar de que las máquinas Nedap en uso en Holanda, Dinamarca, Francia y, en breve, Irlanda han sido
hackeadas en Holanda, es muy instructivo leer el informe irlandés antes mencionada que de forma precisa indica
mejoras, fácilmente realizables, en los equipos de voto y conteo, del software de gestión de elecciones y de gestión de seguridad,
con lo que da luz verde a su uso definitivo en Irlanda, una vez hechas las correcciones.
Incidentalmente, se hace una comparación con el sistema actual de voto en papel, concluyendo que,
tras las mejoras propuestas, el sistema propuesto sería más exacto y análogamente en secreto. Así que tranquilidad…. 

 
Y demos también paso al voto por Internet. Por cierto, en nuestro país está la empresa líder en este campo.

 

12:34 | gestionado por David Ríos Insua | Enviar comentario (0)

martes, 14 de noviembre de 2006

Dentro de los actos relativos a la Semana de la Ciencia, celebraremos el día 16 una mesa redonda sobre e-democracia y participación ciudadana: de los presupuestos participativos a los presupuestos e-participativos, en el Campus de Fuenlabrada de la Universidad Rey Juan Carlos.

 


En ella participarán Antoni Carrillo, concejal de Petrer, ciudad pionera en España en el campo de los presupuestos participativos; José María Moreno, de la Universidad de Zaragoza, que describirá los ensayos que están realizando en su ciudad; y David Ríos Insua, de la URJC, que hablará de los desarrollos que están realizando en el programa E-DEMOCRACIA-CM. Todos ellos intentarán suscitar el debate y la participación de los asistentes :=)

La reunión tendrá lugar en el Campus de Fuenlabrada, Escuela Técnica Superior de Ingeniería de Telecomunicación,
de la URJC, Edificio Departamental, Salón de Grados, Camino del Molino s/n. Hay una parada de Metrosur muy cercana (Hospital Fuenlabrada) .

 

11:30 | gestionado por David Ríos Insua | Enviar comentario (0)

lunes, 30 de octubre de 2006

Marta Sanz González

 

Desde hace aproximadamente una década, estamos presenciando una continúa reforma en los gobiernos locales de las democracias occidentales. Los cambios políticos y sociales junto a la delegación de funciones estatales en favor de las instituciones de la Unión Europea son el origen de una demanda de mayor participación ciudadana y exigencia de eficiencia política. Así, vemos la aparición de conceptos como el de democracia deliberativa o participativa que intentan integrar al ciudadano en el proceso de adopción de decisiones, en contraposición a las concepciones tradicionales que conciben al gobierno local como un mero ente prestador de servicios, como una simple Administración.


Este nuevo marco obliga a los gobiernos locales a buscar fórmulas en que la eficiencia no sea incompatible con las políticas participativas. Muchos modelos de gobierno local en su afán por ofrecer un mejor servicio al ciudadano están obviando totalmente la voluntad de éste. En este sentido hay que tener en cuenta que las decisiones que se tomen no tienen que ser exclusivamente económicas, como sucede en el caso de las empresas privadas, sino que también se tendrá en consideración la dimensión política y social.

 

El principio de representación política que tiene su fundamento en las urnas y del que deriva la legitimidad democrática estructura nuestro régimen democrático especialmente a nivel local. Las iniciativas en el sentido de ampliación de la participación ciudadana en ningún caso deben suplantar este principio. No obstante, dichas iniciativas pueden contribuir a una profundización democrática en dos aspectos: por un lado, mejorando los aspectos de representación y deliberación y, por otro, desarrollando mecanismos de información, participación y control de los cargos electivos.

 

        En general, las instituciones locales ofrecen más oportunidades de participación a individuos o grupos que las que éstos mismos tendrían en otros ámbitos institucionales. Estas oportunidades consisten  no sólo en acceder a puestos de responsabilidad pública municipal, sino también en la garantía de que serán consultados y escuchados.

 

La identificación de las administraciones locales con un colectivo o ámbito preciso, el sentimiento de comunidad de los propios ciudadanos, la capacidad que éstos reconocen en la institución municipal para atender y jerarquizar sus demandas y su eventual posibilidad de crear espacios que permitan la inclusión de sus habitantes en la discusión y el debate público, sitúan a los Ayuntamientos por encima de otras administraciones públicas en la búsqueda de la receptividad ciudadana.

 

      Distinguimos dos posibles tendencias a la hora de enfocar la  participación ciudadana por parte de los representantes políticos. Una que consistiría en la que promueve  la participación de los ciudadanos en la gestión y apoya a las asociaciones para que desempeñen su tarea; y otra en la que el representante municipal es alguien que se relaciona con los distintos actores, promociona las actuaciones municipales, siempre buscando el diálogo y haciendo las modificaciones justas para evitar el conflicto.

 

Desde el punto de vista de los ciudadanos, algunos autores señalan que no son formas de participación ciudadana las siguientes:

 

·        La información, la audiencia, la petición y la propuesta.

·        Las actuaciones dentro de las “relaciones ciudadanas” para mantener un contacto regular y estable con las asociaciones y ciudadanos.

·        Las acciones en que el Ayuntamiento facilita a las asociaciones un local y subvenciones. El hecho de la existencia de numerosas asociaciones no es en sí un factor de participación.

 

No obstante lo anterior, entendemos la participación como la posibilidad de intervenir, en diversa medida, en la elaboración y en la implementación de una política pública de mayor o menor alcance. Por el contrario, sería una mera colaboración cuando los ciudadanos se queden en el apoyo de una iniciativa pública. En todo caso, la decisión final tiene que ser adoptada por los representantes políticos, sólo así se puede legitimar dicha decisión.

 

Participar no es sólo colaborar, ni opinar sobre una determinada actuación. Participar supone un plus de voluntad de intervención, un sentimiento de pertenencia a un colectivo, a una ciudad en este caso. Es por ello que pese al impacto de los canales diseñados por los poderes públicos, no puede olvidarse la importancia de la vida asociativa en las ciudades y sus posibilidades, que pueden ir más allá de una participación limitada a la emisión de opiniones respecto a las actuaciones administrativas.

 

Hoy la definición de interés general de una colectividad realizada exclusivamente por el poder político resulta insuficiente, por más que éste provenga de la expresión de la voluntad de la mayoría. Se corre el riesgo de que las decisiones públicas carezcan de aceptación. En sentido contrario, cuando una colectividad participa activamente en los proyectos colectivos, no sólo está colaborando a la existencia del delicado sistema de contrapesos del sistema democrático, sino que contribuye a la gobernabilidad del sistema político. Y ello porque la gestión de lo público implica un permanente ejercicio de realización de intereses generales que, en ocasiones, pueden colisionar entre sí. De esta manera, la participación ciudadana pasa a ser un requisito para la eficacia de la democracia, pues cada vez es más evidente que los poderes públicos han de contar con la participación de todos los colectivos, que representan intereses diversos, en el proceso de delimitar lo que es el interés general y en las vías para llevarlo a efecto.

 

18:55 | gestionado por David Ríos Insua | Enviar comentario (22)

lunes, 23 de octubre de 2006

El 23 de Octubre se presenta el libro del proyecto e-PRODAT: Administración electrónica y protección de datos en regiones y ciudades europeas,
financiado por el programa Interreg IIIC, en el que participan la Agencia de Protección de Datos
de la Comunidad de Madrid, la Universidad Rey Juan Carlos y siete socios europeos más.


El libro ofrece una evaluación del estado de la e-administración y la e-participación por países europeos
y en las regiones de Italia, España y Portugal. Incluye un análisis detallado de las webs gubernamentales,
 una evaluación de la disposición de países y regiones para promover y aprovecharse de los beneficios
de la e-administración y la e-participación y una evaluación del desarrollo de la protección de datos en
los mismos. Identifica, además, 14 mejores prácticas en este campo, que pueden ser de interés para
otras administraciones europeas.

 

El cuadro que emerge del análisis de este valioso documento para España no es especialmente bueno.
 Debemos mejorar nuestra infraestructura tecnológica, debemos mejorar la formación tecnológica de
nuestros recursos humanos, debemos reducir nuestra brecha digital, debemos dar el salto de la
 e-administración a la e-participación, debe aumentar la conciencia por la protección de datos,…
 Mucho camino por recorrer.

2:11 | gestionado por David Ríos Insua | Enviar comentario (0)

jueves, 19 de octubre de 2006

      Marta Sanz González     

   Entre las falacias existentes sobre la Sociedad de la Información está la que mantiene que las nuevas tecnologías nos traerán una nueva democracia: la ciberdemocracia o e-democracia. Ésta superará los actuales déficits de participación, de representación, de legitimidad, etc. Pero no hay que olvidar que la reforma democrática sobre la base de las nuevas tecnologías de la comunicación será realidad sólo como resultado de una intensa lucha política.


Es decir, como siempre ha sucedido, ya que no hay que olvidar que la tecnología en uso para los sistemas de partido y electorales permiten cambios sustanciales y, no obstante, no se utiliza debido a la cultura política existente y a la evidente confrontación entre posiciones que habría que soportar, lo que acarrearía la ruptura del statu quo político y social. Así, no resulta difícil redactar constituciones y otras leyes básicas de forma que se introduzca, por ejemplo, la democracia consensual puesto que realmente no hay voluntad de alterar significativamente las actuales posiciones de poder y sus interrelaciones. Esto lleva, una vez más, a la conclusión de que la innovación tecnológica por sí sola no facilita el cambio social y político.

Ante el mal de la carencia de información de los ciudadanos en la democracia actual hay dos formas de responder, la conservadora y la radical. La primera trata de que los que no tienen acceso a las nuevas tecnologías no se vean desfavorecidos. En la conservadora se justifica que las votaciones o referenda no se utilicen debido a que se argumenta que no está garantizada la universalidad de acceso y, consecuentemente, su representatividad. La radical pone todo y a todos en línea, como muestra el ejemplo de la ciudad italiana de Bolonia.

Respecto de la primera opción hay que señalar que tampoco ahora se utilizan los referenda en la mayor parte de las democracias aunque la tecnología disponible sí garantiza su representatividad. Las razones habrá que encontrarlas en la clara pérdida de iniciativa social que sufrirían los políticos, aunque también en su posible manipulación; aunque este hecho se puede solventar con una amplia y contrastada información, ya que las elecciones entre partidos también pueden caer en ese riesgo.

Por lo que respecta a la posición radical, las escasas experiencias existentes, como la señalada, muestran que la clave no está en las nuevas tecnologías, sino en las ideas y en la cultura en la que se desarrollan. Eso sin entrar en importantes objeciones que se pueden poner desde el punto de la universalidad de acceso y de la conectividad o utilización de un ancho de banda de comunicación suficiente.

            La cuestión de la universalidad de acceso a las nuevas tecnologías ha reabierto el debate sobre la democracia directa. El ciudadano parece dispuesto a llegar a esos avances tecnológicos y democráticos una vez que la institución Gobierno-Administración pública haya satisfecho las reclamaciones ciudadanas de eficacia, eficiencia y efectividad social y un nuevo estilo de gobernar por parte de los altos responsables de gestión pública. Es decir, hay una condición necesaria a satisfacer previamente antes de que el común de los ciudadanos se plantee la necesidad de alcanzar una democracia operativa.

            El funcionamiento hasta la actualidad de la ciberdemocracia muestra que los medios tecnológicos innovadores no han cambiado los hábitos políticos ni muchos sociales. Alguien podría decir que todavía es pronto, pero quizá es equivalente la situación actual a la del descubrimiento de la imprenta, que podría haber sido interpretada en su momento como el principio de la pronta finalización del analfabetismo en la sociedad europea de su tiempo. Esto nos debe enseñar que nos encontramos inmersos en un proceso que no ha hecho más que comenzar.

Cabe preguntarse si para alcanzar la democracia evolucionada o ciberdemocracia hay que esperar a lo que ofrezcan tecnológicamente las empresas. La respuesta es no, porque la tecnología actual –si es que este fuera el problema- ya permite un nuevo tipo de democracia. Obsérvese que las predicciones más utópicas en la materia coinciden en gran medida con los sueños que surgen a partir de finales de los pasados años sesenta, lo que sucede es que ahora la tecnología reduce enormemente las objeciones técnicas, quedando “sólo” las políticas. Éstas se refieren a la oposición de la clase política actual a reformar el sistema electoral y el sistema de partidos en el sentido de dar el predominio a los ciudadanos y de introducir la responsabilidad directa para los cargos políticos.

En cualquier caso, en la implantación de la democracia electrónica el papel del Estado es esencial, no sólo como impulsor y fomentador de las nuevas tecnologías, sino muy especialmente como garante de que las desigualdades económicas y de conocimiento de origen no impidan los beneficios del acceso a la información, asegurándose de que se distribuyan equitativa y democráticamente.

 

20:01 | gestionado por David Ríos Insua | Enviar comentario (2)

jueves, 12 de octubre de 2006

jueves, 12 de octubre de 2006           

 

Últimamente leo todo lo que cae en mis manos sobre democracia electrónica y casualmente el otro día vi un documental en la 2 sobre este tema. Siempre he creido en el legítimo derecho a intervenir de los ciudadanos en el gobierno de los asuntos públicos es lo que constituye una verdadera democracia ciudadana, pero esto de la Sociedad de la Información o del Conocimiento de la Sociedad de la Información o del Conocimiento no hace más que traernos sorpresas y adelantos. Comentaban que ya se podía votar desde casa sobre las prioridades del presupuesto público o dónde debe ir un nuevo polideportivo. No sé si los políticos se van a dejar, porque si no, pienso yo, a qué se van a dedicar.

En el reportaje han mostrado experiencias de algunos países más avanzados que ya han votado en las elecciones a través de internet o de unas tarjetas electrónicas que hacen las veces de papeleta. Lo que no entiendo muy bien es que en algunos de los  países donde han experimentado la democracia electrónica esté llegando al poder, o subiendo mucho en votos, los partidos antidemocráticos, de momento sólo analógicos. Esto me ha dejado perplejo porque parece que los adelantos tecnológicos no tienen nada que ver con la democracia, a pesar de que todo el mundo se empeñaba en el documental en decir que se abría una nueva era a la participación democrática y no sé cuantas cosas más. Yo lo que pienso es que la tecnología, como en todo, puede ayudar pero que lo importante son las personas y lo que hacen; y en esos países lejanos parece que los ciudadanos se han cansado de que sus políticos no les hagan ni caso. Algo nuevo tendrán que hacer los políticos, pienso yo.

 

Marta Sanz González

 

 


18:58 | gestionado por David Ríos Insua | Enviar comentario (3)

domingo, 01 de octubre de 2006

El verano ha sido prolijo en informes sobre el estado de la Sociedad de la Información en España. Entre ellos el de la Fundación France Telecom España
o el de la AETIC

A pesar del cuadro ahí dibujado, el Gobierno español ha dado muestras excesivas de optimismo
 respecto de tal situación… pero la realidad muerde.


En efecto, en el proyecto ePRODAT (http://www.eprodat.org) hemos aplicado diversos
índices de la metodología UNPAN con resultados penosos para nuestro país.
He aquí, por ejemplo, el ranking según el índice de infraestructura tecnológica

    1   Suecia   0.915
   
2   Dinamarca    0.855
   
3   Holanda     0.732 
   
4   Luxemburgo   0.730
   
5   Finlandia   0.713 
   
6   Reino Unido   0.690 
   
7   Alemania   0.657 
   
8   Austria   0.628 
   
9   Francia   0.520
  
 10   Irlanda    0.492
   
11   Bélgica     0.484
   
12   Eslovenia   0.474
   
13   Italia   0.466 
   
14   Estonia   0.438
   
15   Portugal   0.437
   
16   Malta   0.425 
   
17   España    0.361
    18   Grecia     0.320

¿De verdad hay motivos para ese optimismo?

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domingo, 09 de julio de 2006

 

Una de las razones por las que se están promoviendo las TIC en política es la de intentar  canalizar, y generalizar,
de forma adecuada distintos intentos por posibilitar la participación de los ciudadanos en la toma de decisiones
 públicas. Un ejemplo es el de los presupuestos participativos.

 


Los presupuestos participativos constituyen un intento de permitir a los ciudadanos tomar parte en la toma de
 decisiones sobre el empleo de un presupuesto de una administración pública, habitualmente en municipios:
cómo y cuánto del presupuesto puede gastarse en transporte, cultura, educación, desarrollo urbano, salud,...
 Constituyen un modelo de asignación de recursos basado en el diálogo y la participación ciudadana,
 que se separa del modelo actual predominante,  esencialmente representativo, en el que los ciudadanos
 de un municipio eligen cada cuatro años sus representantes, los concejales, que, a su vez, discuten
 cada año el presupuesto correspondiente, sin que los ciudadanos, prácticamente, puedan influir sobre
la política municipal.

 

Se trata, en suma, de una nueva propuesta de política municipal que complementa la legítima representación
 con la necesaria participación ciudadana. Más aún, la participación en este proceso suele estar gobernada
 por una combinación de reglas democráticas de participación directa y representativa. Aunque se mencionan
experiencias anteriores, como las de Kerala, Lajes, Boa Esperanca, Diadema o Vila Velha, la concepción
más conocida, por su longevidad, de presupuestos participativos es la  experiencia de Porto Alegre iniciada
 en 1989, que se consolidó definitivamente en 1992 y que, desde entonces, se ha venido aplicando anualmente
 con cierto éxito. En España, Cabezas de San Juan, Petrer, Rubí, Albacete, Valladolid o Getafe han implantado
 o ensayado estas experiencias, que con sus luces y sus sombras, están cambiando la forma de hacer política.

 

Entre las sombras, echamos de menos un mayor uso de las TIC en este contexto, para que podamos hablar
 de presupuestos e-participativos. Hay notables excepciones, como es el caso de Petrer. Pero aún hay mucho
 que avanzar en el uso de metodologías de ayuda a la toma de decisiones por grupos combinado con TIC,
en este campo de aplicación. Nuestro sistema PARBUD es un paso en esa dirección. De él hablaremos en un
próximo futuro.

 

 

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miércoles, 14 de junio de 2006

A mediados de Marzo, se inauguró la primera oficina piloto de expedición del DNI electrónico en Burgos.
 Progresivamente, se irán introduciendo oficinas en el resto de España, procediéndose a otorgar eDNI a los
españoles que renueven su DNI, esperando que se generalice en un plazo breve.

 


El eDNI debería ser un revulsivo para que los españoles realicemos nuestros trámites administrativos, compra,… a través de la red.
 Para ello, la Administración y las empresas deberían adaptar, como están empezando a hacer, sus servicios en la red. Son ya más de
 cien los procesos administrativos realizables con el eDNI y se espera que para el 2007 alrededor del 80% de trámites puedan realizarse
 con el eDNI.

Para nuestro tema de interés, el eDNI puede facilitar un sistema de voto por Internet tan seguro como el actual sistema por correo,
 con la ventaja de poder ejercer el derecho al voto hasta el mismo día de la votación, acoplándolo a sistemas basados en https.
 Para tener un sistema equivalente al sistema actual de voto presencial, deberíamos además posibilitar la identificación física del
 votante en el momento de votar vía, p.ej., una imagen obtenida a través de webcam. Las soluciones son aún un poco caras, pero
 están al llegar. Por cierto, la empresa líder de este sector es española SCYTL.

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