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lunes, 16 de octubre de 2006

... el 7PM, el CIP y otras historias ...

Como informamos en su día, el Consejo aprobó en su reunión del pasado 25 de septiembre por mayoría cualificada la posición común sobre el proyecto de Decisión relativa al Séptimo Programa Marco de la Comunidad Europea para 2007-2013. La posición común del Consejo se ha remitido al Parlamento Europeo con vistas a llegar a un acuerdo en segunda lectura con arreglo al procedimiento de codecisión. La adopción es consecuencia del acuerdo político alcanzado en el Consejo el 24 de julio.

 

Además, el Consejo ha adoptado la Decisión relativa a la celebración de un acuerdo internacional sobre la ejecución del proyecto ITER de Energía de Fusión.

 

Principales temas de debate actuales entre Consejo - Parlamento - Comisión:

 

-          Papel del Parlamento en la supervisión del CEI

-          Modelos de costes

-          Fondo de garantía

-          Derechos de propiedad intelectual

-          Comitología


 

Por otro lado, el Ministerio está difundiendo el Plan de activación de la Participación española en el 7PM, mediante el cual financiará la creación y ampliación de Oficinas de proyectos europeos en el territorio nacional. El Plan se compone de cuatro iniciativas: Eurociencia – dirigida a los Centros Públicos de Investigación (CPIs); Eurosalud – dirigida a los profesionales del Sistema Nacional de Salud; Tecnoeuropa – para empresas y asociaciones de empresas; e Innoeuropa – orientada hacia los Centros Tecnológicos y las agrupaciones de empresas innovadoras.

 

Además, el Consejo de ministros de la UE aprobó el pasado 12 de octubre el Programa Marco para la Innovación y la Competitividad (2007-2013), el llamado CIP, que finalmente contará con un presupuesto de 3.621 millones de euros. La primera convocatoria de este programa estará destinada a subvencionar las actividades de los centros EIC/IRC, con un total de 320 millones de euros para todos los Estados miembros para un período de 7 años. Como ya es sabido, la gran novedad del CIP con respecto a los EIC/IRC es que ambas entidades se verán integradas en consorcios de EIC/IRC organizados según el nivel NUTS II. Aunque de momento se trata de fechas indicativas por confirmar, en principio el próximo día 15 de noviembre de 2006 se publicará en el DOUE la licitación para los EIC/IRC que consistirá en unas 50 páginas de información. Tras la publicación, el día 17 de noviembre tendrá lugar un Info Day de la Comisión Europea en Bruselas.

 

Por otra parte, la Oficina Española de Ciencia y Tecnología (SOST) realizó la semana pasada un a presentación sobre el Programa CONCERTO plus sobre energía:

 

CONCERTO es una iniciativa de la UE que apoya a las comunidades locales en el desarrollo de iniciativas concretas que sean eficientes, tanto desde un punto de vista del desarrollo sostenible, como del uso de energía renovable. Aquellas comunidades cofinanciadas a partir de la iniciativa Concerto trabajarán hacia un sistema en el que se integre el uso de las energías renovables y el uso de tecnologías innovadoras, así como sistemas para minimizar el consumo de energía y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. Concerto es parte del Programa Marco y está gestionado por la DG de energía y Transporte. Se espera que se publique una convocatoria anual, a partir de 2007. Actualmente, en España existen cinco proyectos Concerto. Próximamente se celebrará un seminario en Tudela sobre ciudades sostenibles, los días 7, 8 y 9 de noviembre.

13:17 | gestionado por Mónica Salgado; Arturo Menéndez | Enviar comentario (0)

El servicio de noticias SciencelBusiness ha publicado un manifiesto por la innovación de nueve puntos diseñado para diagnosticar los errores de las iniciativas europeas de innovación. Recoge recomendaciones sobre oficinas de transferencia tecnológica, capital semilla, incentivos fiscales y patentes.

El contenido del manifiesto contrasta, por su orientación más liberal, con el reciente plan de acción de 10 puntos que la Comisión Europea ha concebido para “llevar a cabo una estrategia de innovación de amplia base en la Unión Europea”. Probablemente desate la polémica en algunos círculos, pero lo cierto es que servirá para que SciencelBusiness avance en su intención de “ampliar el debate más allá del núcleo habitual de tecnócratas, para suscitar una reflexión verdaderamente nueva y audaz sobre los problemas de Europa”.

El documento se divide en cuatro partes: problemas en la universidad, recaudación de fondos, protección de nueva ideas y necesidades de la industria.


La falta de dinero es el mayor problema de las universidades europeas, según indica SciencelBusiness. Los investigadores académicos van generando cada vez más resultados; lo malo es que fuera del recinto universitario sus hallazgos tropiezan con la falta de interés, financiación y oportunidades. El manifiesto presenta, como prueba, un cuadro de ingresos universitarios procedentes de la industria. Encabeza la lista, en Estados Unidos, la Universidad de Columbia con 115,4 millones de euros. En Europa, el primero, el Instituto Pasteur de Francia, tan sólo cobra 32,6 millones de euros, bastante más que el segundo, la Universidad de Edimburgo, que apenas recibe 4,5 millones de euros.

La primera idea es la necesidad de Darwinismo gerencial: “La consideración de las ayudas públicas a la investigación como instrumento de desarrollo regional o igualdad social es contraproducente”, se puede leer en el manifiesto. Más adelante, los autores sostienen: “Si lo que se pretende es que Europa consolide su sistema universitario de investigación, sus políticos necesitan tomar decisiones desagradables”.

La segunda idea se refiere a la reforma de las oficinas de transferencia tecnológica. Las oficinas europeas, en general con una mayor dotación de personal, generan el 5% de los ingresos producidos por sus homólogos de Estados Unidos. “Los administradores universitarios, y la cúpula política, deben atenerse a lo que debería ser el objetivo único de estas oficinas: ganar dinero, cuanto más y cuanto antes mejor, en beneficio exclusivo de la universidad. La selección de medios quedará a discreción del director de cada oficina. Si incumple las promesas, despídanlo, y si lo consigue, gratifíquenlo [...] Los objetivos sociales son de más provecho en otros sectores de la universidad. Lo de la oficina de transferencia tecnológica es el fin económico”.

En el apartado de recaudación de fondos, SciencelBusiness propone utilizar las ayudas públicas como capital semilla. “Un uso acertado de las subvenciones estatales permite desinhibir a los inversores más prudentes”, reza el manifiesto.

La fiscalidad es el tema de otra recomendación. La situación actual se describe como “un queso suizo de agujeros, lleno de lagunas jurídicas, compartimentadas entre intereses y países, alentando extraños hábitos de inversión”. Por esta razón, la gente con dinero es reacia a invertir en Europa, sobre todo en tecnología, ya de por sí muy arriesgada.

Asimismo, se preconiza el aumento de los mercados de valores para las jóvenes empresas y el abaratamiento y simplificación de la protección de la propiedad intelectual. La Organización Mundial de la Propiedad Intelectual indica que el nivel de concesión de patentes internacionales en Europa ha descendido en los últimos cinco años del 35 % al 29%. Esta disminución no resulta extraña si se tiene en cuenta que, en Europa, la obtención y mantenimiento de una patente por un periodo de 20 años cuesta 200.000 euros, cuando en Estados Unidos cuesta 10.000 euros.

La armonización del sistema europeo de patentes, ya planteada en varias ocasiones en los últimos tres decenios, ha cobrado renovado interés de la mano del Comisario europeo de Mercado Interior, Charlie McCreevy. “La solución puede radicar en lo trivial”, señala el manifiesto. “Avanzar dando un paso tras otro, resolviendo un problema tras otro”. Los Estados miembros de la UE podrían empezar ratificando el Protocolo de Londres, que SciencelBusiness califica de “intento, relativamente poco burocrático, de reducir el número de idiomas autorizados para la presentación de solicitudes de patentes”.

El último capítulo del manifiesto, relativo a las necesidades de la industria, arroja unas cifras desalentadoras para los europeos: “En la UE, el sector privado asume el 54 % del gasto en investigación y desarrollo [I+D]. En Estados Unidos, el porcentaje, de un presupuesto mayor, es del 66%. Peor aún, el grueso del gasto de las empresas europeas no va a parar a laboratorios de Basilea y París, sino a recursos de Boston y Palo Alto. El déficit comercial europeo en I+D -esto es, la diferencia entre el gasto de las empresas de la UE en laboratorios de Estados Unidos con respecto al gasto norteamericano en Europa- dio un salto del 500 por ciento entre 1997 y 2002, hasta llegar a 2.000 millones de euros”.

Estos problemas son los más acuciantes de los contemplados, según advierte SciencelBusiness. El manifiesto plantea dos soluciones: aumentar la formación y flexibilidad de los recursos humanos, y eliminar las barreras al atractivo de Europa.

 

Basado en una noticia de CORDIS de 10.10.2006

11:05 | gestionado por Mónica Salgado; Arturo Menéndez | Enviar comentario (1)