Boletín 39 de la Década de la Educación por la Sostenibilidad
El ecólogo William Laurence afirmaba recientemente: “
la
relación de la población con los grandes problemas mundiales no se
refleja suficientemente, seguramente porque es un tema políticamente
sensible. Deberíamos debatir mucho más sobre población".
El
Día Mundial de la Población, que se celebra cada 11 de julio desde
1989, fue instituido precisamente con ese objetivo, con motivo de que
el 11 de julio de 1987 la población mundial había alcanzado los cinco
mil millones de habitantes. Ese mismo año 1987, la Comisión Mundial del
Medio Ambiente y del Desarrollo (CMMAD) alertó, en
Nuestro futuro común, de las consecuencias del rápido crecimiento de la población: “
En
muchas partes del mundo, la población crece según tasas que los
recursos ambientales disponibles no pueden sostener, tasas que están
sobrepasando todas las expectativas razonables de mejora en materia de
vivienda, atención médica, seguridad alimentaria o suministro de energía”.
Por supuesto la CMMAD denunciaba igualmente la injusta e
insostenible apropiación de más del 80% de los recursos mundiales por
parte del 20% de la población humana. Pero la redistribución de
recursos por sí sola no puede garantizar el bienestar de una población
indefinidamente creciente, cuya huella ecológica supera ya la
biocapacidad del planeta. Nos remitimos al tema de acción clave “Crecimiento demográfico y sostenibilidad”
que ofrece una amplia información y referencias bibliográficas acerca
de la cuestión demográfica y sus relaciones con los demás problemas que
determinan la actual situación de emergencia planetaria.
Hoy, cuando ya sobrepasamos los seis mil setecientos millones de habitantes en el planeta (http://www.unfpa.org/6billion/index.htm),
queremos centrar la atención en uno de los requisitos fundamentales
para poder abordar adecuadamente las posibles medidas frente al
problema demográfico: el reconocimiento del derecho humano básico de
determinar libre y responsablemente el número y el espaciamiento de los
hijos, accediendo a la información y procedimientos de planificación
familiar compartida entre hombres y mujeres, así como a los servicios
de salud sexual y reproductiva necesarios para poder ejercer este
derecho.
Es preciso, para ello, erradicar las
barreras educativas y legislativas que se oponen a una vida afectiva y
sexual satisfactoria y a una maternidad y paternidad responsables. Es
preciso reclamar la desaparición de las leyes que criminalizan los
medios mal llamados “anticonceptivos”. Medios gracias a los cuales las
concepciones pueden ser el fruto de decisiones responsables y no la
consecuencia indeseada del desconocimiento o de la imposición de
fundamentalismos religiosos que exigen asociar sexualidad
exclusivamente a procreación.
Es
preciso, en particular, exigir la participación social de las mujeres,
a través de la educación. Este año 2009, UNFPA (Fondo de Población de
Naciones Unidas) quiere dedicar el día Mundial de Población (http://www.unfpa.org/wpd/2009/sp/index.html)
a incentivar la inversión en educación y salud para las mujeres y las
niñas, como paso necesario para avanzar en la disminución de la
pobreza, la universalización de los derechos humanos y la igualdad de
género.
Como señaló Kofi Annan en su discurso de celebración del 11 de Julio de 1999: “En
este último año del milenio, el Día Mundial de Población comienza la
cuenta regresiva para el Día de los Seis Mil Millones -12 de Octubre de
1999 – fecha seleccionada para simbolizar el momento en que la
población mundial rebase la marca de los 6 mil millones. Tan
impresionante como es este número, debe ser, más que cualquier otra
cosa, un recordatorio de que la población no sólo es cuestión de
números. Es una cuestión de seres humanos, una cuestión de individuos,
una cuestión de cada uno de nosotros. Se trata de que cada mujer y cada
hombre sean capaces de tomar decisiones libres, informadas y en
igualdad, incluyendo el tamaño de su familia y el espaciamiento entre
sus hijos. Se trata de que cada hombre y cada mujer sean capaces de
mantener a los hijos que eligieron tener, de asegurar su bienestar y de
darles una vida digna. Se trata de libertad individual, de derechos
humanos y de desarrollo sostenible para todos”.
Aprovechemos el Día Mundial de la Población para reflexionar y actuar en torno a estas cuestiones vitales.

Educadores por la sostenibilidad
Boletín Nº 39, 7 de julio de 2009
http://www.oei.es/decada/boletin039.htm