El 'boom' de la estandarización actúa como barrera hacia las ideas innovadoras.
En la última década hemos asistido a un significativo aumento de la actividad estandarizadora llegando a temas donde habitualmente era débil o inexistente. Sirvan de ejemplos las áreas de multimedia sobre IP, cuyos foros estandarizadores más relevantes son
3GPP e
IETF, y fiabilidad de sistemas, cuyo foro estandarizador principal es
SAF.
La estandarización es necesariaAdmitámoslo. Sin estandarización no hay mercado de masas, y en una economía globalizada un mercado masivo es condición necesaria para el éxito. Todos conocemos un gran éxito tecnológico y comercial que se debe en buena medida a la estandarización: la telefonía móvi GSM. GSM llegó más tarde que otras tecnologías competidoras como CDMA. Sin embargo, actualmente su aceptación ha rebasado ampliamente a esta última y es el estándar mundial indiscutible en telefonía móvil de 2ª generación. A pesar de los retrasos que el tedioso proceso de estandarización ha ido introduciendo en el desarrollo de la tecnología, se puede afirmar que ha valido la pena.
La pirámide se invierteTradicionalmente, la estandarización ha servido para introducir homogeneidad en un mercado fragmentado. La secuencia de eventos del proceso podría describirse así:
Necesidad -> Productos -> Mercado -> Estandarización
Estos eventos podrían verse también como niveles de una pirámide: una necesidad es atacada por uno o más productos, que habitualmente no abarcan toda la necesidad; donde esos productos de distintos fabricantes se solapan aparece un mercado, y sobre ese mercado un proceso de estandarización define los puntos mínimos necesarios para que el mercado sea libre, es decir una organización pueda elegir productos de distintos fabricantes que interoperan con productos elegidos por otras organizaciones.
Sin embargo, en los últimos años la tendencia se ha invertido de forma preocupante. En estos momentos hay algunas áreas donde la secuencia se parece cada vez más a algo así:
Estandarización -> Mercado -> Productos -> Necesidad?
O en términos de pirámide, se están estandarizando cientos (¿miles?) de aspectos, que producen un mercado que es virtual puesto que no hay productos que cumplan estos aspectos; para cubrir este mercado van surgiendo productos, de los cuales sólo algunos aspectos atacan una necesidad real.
La perversión de este nuevo modelo es patente. Las compañías, que al final son las que componen los foros estandarizadores, invierten millones de Euros en interminables procesos de estandarización de aspectos que no tienen una necesidad bien definida (para no hablar de un modelo de negocio). Los clientes de este mercado virtual se ven frustrados cuando los negocios que pretenden desarrollar usando las tecnologías estandarizadas no se pueden adquirir. Los fabricantes gastan su dinero y capital humano en intentar seguir al estándar de cerca, para después lanzar productos excesivamente caros y complejos para la necesidad que atacan, y esto en el caso de que dicha necesidad exista.
Consecuencias para la innovación y los pequeños actoresLa innovación se ve seriamente afectada por el nuevo modelo de estandarización. Por un lado, los grandes actores (operadores globales y fabricantes a escala mundial) invierten todos sus recursos en estandarizar, después descifrar y finalmente implementar estos estándares. La consecuencia es que no resta capital humano para invertir en innovar, y toda innovación viene a través de los estándares, los cuales se hallan plagados de aspectos protegidos por Derechos de Propiedad Intelectual (IPR). Por otro, los pequeños actores quedan totalmente al margen al no poderse permitir el músculo que requiere un producto acorde a estándares, ni por supuesto pagar los 'royalties' por dichos IPR. Si bien, estos últimos se las están apañando bastante bien para producir productos y soluciones innovadores que complementan los de los grandes fabricantes (un ejemplo es la compañía española NetSpira, recientemente adquirida por Ericsson).
El autocontrol es fundamentalEl frenesí estandarizador en que algunas industrias se encuentran inmersas debe tener un mecanismo de autocontrol que limite su ámbito de influencia. Se debe tender a un modelo más flexible y abierto, con igualdad de oportunidades para grandes y pequeños actores, que insufle un poco de aire a la innovación y la iniciativa. Un claro ejemplo de éxito lo tenemos en el prolífico mundo de Internet, donde las innovaciones son cotidianas y ni siquiera se necesita tener una empresa para lograr repercusión mundial. Gran parte del mérito de este éxito está en el grupo que estandariza todos los aspectos que gobiernan la Internet, el
IETF. Este grupo sigue más o menos fiel a los principios que propiciaron la Internet global hace tres décadas, y que día a día siguen demostrando su validez a pesar de los cambios tecnológicos.