Una herramienta
molecular nueva, desarrollada por científicos del MIT y
Stanford, permite un control sin precedentes sobre el cerebro y podría
conducir a tratamientos más eficaces para la epilepsia,
el Parkinson, y otras enfermedades.
Ello se lleva a cabo mediante interruptores que actúan en partes específicas del cerebro a través de un simple destello de luz. También podría ayudar a los neurólogos
a desentrañar el lenguaje del cerebro: la información codificada en la
actividad eléctrica de neuronas, que forman nuestras memorias y dirigen nuestros movimientos. Más información puede obtenerse en
A Light Switch for the Brain, que publica Technology Review, que a su vez edita el MIT.
Miguel A. F. Sanjuán