¿ Qué pasará en el 2020 ? ¿ Alguien lo sabe ? Sólo quedan catorce años, eso sí que lo sabemos. Pero, ¿ se podría haber previsto en 1992 lo que está ocurriendo ahora ? ¿ Cómo será la educación de los ingenieros en el 2020 ?
Apenas existían los telefonos móviles, e internet, y los ordenadores portatiles, entre otras cosas. Las tecnologías de la información han cambiado tantas cosas...Todos somos conscientes de que muchas cosas han cambiado y tal vez a un rítmo frenético. Sin embargo, existen planificadores, existen agencias gubernamentales y de otros tipos que procuran hacer estudios de planificación sobre el futuro, asumiendo claro está el riesgo de equivocarse. Y los avances en la ciencia y en la tecnología también transforman la forma de educar, y los contenidos, porque aparecen problemas nuevos y maneras diferentes de afrontar los nuevos retos y los nuevos conocimientos.
Charles M. Vest, es un ingeniero mecánico y fue presidente del Massachussets Institute of Technology desde 1990 hasta el 2004. Y el 12 de octubre de 2006 fue el encargado de impartir la conferencia
Educating Engineers for 2020 and Beyond, dentro de la Brunel Lecture Series on Complex Systems que organiza la División de Ingeniería de Sistemas del MIT. Asumiendo que la ciencia del siglo XXI presumiblemente sea la de la Biología y la de la Información, el Prof. Vest señala que hay dos fronteras en la ingeniería y que cada una de ellas tiene que ver con una escala diferente y está asociada a una complejidad creciente. Una de ellas tiene que ver con el mundo de “bio/nano/info”, presentandose posibilidades no exploradas por el momento, provocando el que se rompan las barreras disciplinares más tradicionales. La otra tiene que ver el mundo de gran escala, donde se encuentran los retos de las comunicaciones, la energía, la alimentación y el medio ambiente. También menciona el papel que la ingeniería está jugando y jugará en el desarrollo de la biología sintética y de las neurociencias, todos ellos campos de los que venimos hablando reiteradamente en estas páginas. Asimismo plantea ideas nuevas acerca de la forma de transmitir el conocimiento, acerca de los modelos de enseñanza que necesariamente también vendrán afectados por los cambios. Una forma más participativa e investigadora de aprender por parte de los estudiantes, así como también un cada vez más importante papel de las tecnologías de la información. Algunas de ellas como el iLab y el OpenCourseWare ya están funcionando en el MIT. Por último señala también la importancia de las humanidades y de las ciencias sociales en la formación de un ingeniero, importantes todas ellas para comprender mejor la complejidad del mundo que nos rodea.
Miguel A. F. Sanjuán