En mi anterior mensaje sobre
Hormigas y Cerebro recibí un excelente comentario de Enrique Cañizo:
Científicos británicos han comprobado por primera vez la existencia de un sistema de
enseñanza formal en el mundo animal. Las hormigas que conocen una ruta hacia el alimento señalan a otras el camino a seguir y esperan por ellas para que puedan memorizar la ruta. Sólo avanzan cuando las aprendizas señalan con golpes de sus patas que han aprendido la lección. Este descubrimiento señala que el desarrollo de aptitudes de enseñanza en cualquier especie depende más de la importancia de la información a transmitir que del tamaño del cerebro. En efecto, los científicos Nigel Franks y Tom Richardson de la Universidad de Bristol publicaron su trabajo
Teaching in tandem-running ants en Nature hace tan solo unos dias y el cual se comenta en
Scientific American esta semana. Desde luego que esta investigación añade una nueva faceta al comportamiento y a la dinámica compleja de las hormigas.
Miguel A. F. Sanjuán