Enviado el viernes, 16 de noviembre de 2007 9:36
No basta con ser elegido para ser demócrata: Hitler ganó las elecciones del 33 y luego vino lo que vino. El caudillismo de Chaves, del que forman parte sus declaraciones ofensivas contra todo lo que huela a español, leyenda negra incluida, es incompatible con lo que que se entiende usualmente por democracia. Por muy comprensivos que seamos con el fenómeno Chaves, cuya sustentación no es la explotación <<imperialista>>sino la miseria engendrada por una implacable oligarquía, a la que perteneció, con toda su carga socialdemócrata y presidencial, también Carlos Andrés Pérez, el famoso CAP, muy amigo por cierto de algún dirigente español de la II Internacional , no podemos dar por válidas como <<opiniones>> sus insultos, un mal sucedáneo de la violencia, ésta sí fascistoide que él conoce también. Chaves fue a la reunión de Santiago de Chile a provocar y encontrar armas en la demagogia para oprimir todo lo que pueda a la oposición que todavía existe en Venezuela a su régimen y su persona.
MIGUEL GARCÍA-POSADA