El señor presidente del Gobierno ha recibido al señor presidente del Gobierno vasco. Está en su derecho de hacerlo; los sempiternos conformes o bien intencionados dicen que todo lo que sea dialogar es bueno en sí mismo. De acuerdo. Pero lo que el señor presidente del Gobierno vasco llevaba en su agenda era comunicarle al señor presidente del Gobierno español , y así lo hizo, su propósito de convocar un referéndum ilegal, esto es, un delito. ¿Se recibe al autoproclamado aspirante a delincuente, por muy alto que sea su rango? Por lo visto, sí. Vivir para contarlo. Y no sorprenderse. <<Cosas veredes, Mio Cid>>, le dijeron al Campeador. Cosas.
Miguel García-Posada