Enviado el miércoles, 18 de abril de 2007 13:52
Un grupo de investigadores ha localizado en la cripta de Santo Tomás, de la iglesia de San Andrés Apóstol, en Villanueva de los Infantes, los huesos de Quevedo. Aunque no somos necrófilos, el hecho es que los investigadores han cumplido con el objetivo previsto. Lo que no es de recibo es la transmisión televisiva de los huesos del gran escritor.
Se trata de una rotunda falta de respeto a la intimidad; los muertos también son acreedores a ella, que está tácita en las ceremonias de los entierros y en los enterramientos mismos; si no iríamos directos al muladar. Como seres humanos que han sido, sus restos merecen el respeto y el recuerdo. A qué, pues, publicitar fémures, tibias, clavículas…Y luego el detalle "kitsch" de citar el famoso verso quevediano “polvo serán, más polvo enamorado”, un modo efectivo de profanar la poesía trivializándola con un vergonzante seudorrealismo.
MIGUEL GARCÍA-POSADA