Enviado el martes, 27 de marzo de 2007 13:50
Llevada seguramente de la pasión del momento, la novelista Almudena Grandes ha señalado que es preciso "fusilar" a varias voces de la derecha. Ferviente defensora de los derechos humanos, sólo cabe entender estas declaraciones de la exitosa autora como imagen hiperbólica de la crispación que suscitan ciertos modos y actitudes. Lo que pasa es que declaraciones como éstas no son el mejor camino para bajar la temperatura, que es lo que hace falta aquí y ahora. Existe entre nosotros, por ventura, la posibilidad de la alternancia en el poder; en Cuba no la hay. Procuremos mantenerla por todos los medios --es el Estado de Derecho el que se mantiene así-- y llevarla a cabo. A veces, ante el ruido que nos aturde, parece que estamos en otro ámbito político. Ni guerracivilismos, ni revanchismos, ni bloqueos, ni letales conminaciones: urnas, urnas y solamente urnas. Que ellas hablen mientras todos los demás --todos, ¿eh!?- estamos calladitos y trabajando cada uno en lo suyo. El médico en el hospital, el escritor en su despacho, el funcionario en su función, el vigilante en la vigilancia, el piloto pilotando... Algo así escribió el gran Juan Ramón Jiménez.
MIGUEL GARCÍA-POSADA