Enviado el jueves, 21 de diciembre de 2006 12:39
Sesenta años se han cumplido de la aparición de la primera edición en abril de 1936 de "La realidad y el deseo", de Luis Cernuda, uno de los libros capitales de la literatura española contemporánea, que García Lorca exaltó en términos que después no han hecho sino confirmarse.
Pero la tumba del gran poeta, uno de los más grandes escritores de la lengua, que murió en México, en noviembre del 63 se halla, al parecer, en un estado deplorable ¿Sería mucho pedir al Consulado General de España en México que encargara el cuidado de la última morada de este español eminente, que murió en el destierro arrastrado por la turbia marea de la guerra civil? Tenemos un deber de piedad con los muertos--ilustres o no--; debemos cumplirlo.
MIGUEL GARCÍA-POSADA