Lo contentos que se estarán poniendo algunos de nuestros ”progres” con las noticias científicas de la que parece cada vez más reciente separación entre el hombre y el chimpancé. Al parecer la similitud de los cromosomas X se explicaría por la teoría de que hubo dos linajes re-hibrizados entre sí miles e incluso millones de años después de previamente separarse. Cuando se produjo la publicación de los descubrimientos darwinianos, hubo reacciones contrapuestas: desde quienes se exaltaron porque era un argumento poderoso contra las religiones y quienes, por el contrario, se sumieron en hondo pesimismo porque nuestra filiación genética abonaba las peores intuiciones y sentimientos.
Pero, a juzgar por los indicios, algunos de nuestros “progres” siguen apuntados a la primera teoría, cuando la realidad es que todo lo que demuestra tan intrincada genealogía es que la evolución no tomó el mejor de los caminos posibles y transitó uno lleno de riesgos que explica en alguna medida la ardua historia de explotación del prójimo, depredaciones y tierra quemada llevada a cabo por los descendientes de los homínidos. MIGUEL GARCÍA-POSADA