Tenemos derecho a exigir cierto rigor en las programaciones de cine televisivo de Semana Santa. Y tenemos derecho a pedirlo porque junto a obras excelentes ya han empezado a colarse filmes tan insufribles como poco piadosos a pesar de las apariencias. "El Evangelio según san Mateo" , de Pier Paolo Pasolini, es una obra rigurosa, del Hollywood cincuentañero, no, como tampoco su <<Rey de reyes" o las pasiones vivas del cifesero actor portugués Antonio Vilar.
Que nadie se dedique a potenciar la santidad de nadie; esa es elección personal e intransferible. Una buena comedia de Wily Wilder es más digna de la Semana Santa que "Los diez mandamientos" de Cecil B. de Mille o el "Ben Hur" cocido en hornos semejantes. Respetemos las creencias y los baños en la playa, pero también el buen gusto. MIGUEL GARCÍA-POSADA