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jueves, 16 de marzo de 2006

Una Sentencia del Tribunal Superior de Andalucía ha condenado a un maestro a quien durante el recreo atropelló un alumno con un violento empujón. La víctima necesitó rehabilitación y tres meses de baja, pese a lo cual se le condena por no cumplir adecuadamente sus tareas de vigilancia durante el ocio escolar.
La sentencia ha de ser acatada, desde luego, y nosotros la acatamos, pero permítasenos mostrar nuestra estupefacción: el culpable -o al menos responsable-- resulta ser inocente y el a todas, o casi todas, luces inocente es declarado culpable. El mundo al revés. MIGUEL GARCÍA-POSADA

10:47 | gestionado por Miguel García-Posada | Enviar comentario (4)