Un comunicante nos acusa de falta de respeto al autor del comentario sobre Góngora en el suplemento educativo de El Mundo, Campus.. Deberíamos, sí, haber leído el texto íntegro y no el llamativo extracto de "Campus", que destacaba; en su portada los aspectos escandalosos del artículo. Pedimos excusas. Pero hay amores que matan.Y llovía sobre mojado en descalificaciones antigongorinas, que;están vivitas y palpitantes.
Así, el más leído novelista de España lo ha llamado "bujarrón" en una de sus narraciones de espadachines, de nuestra juventud retenemos las críticas al poeta frívolo e ignorante de la realidad social y humana, cuando en la poesía española fue el menos frívolo de todos los poetas, que fundó la concepción de la poesía como una profesión. El artículo del comentarista de El Mundo pretende exaltar a Góngora, pero no se priva de ensuciarlo con juicios contaminados: así el de Menéndez Pelayo, el de su obispo, que lo acusaba de distraerse en el coro, charlar en los rezos, ir a los toros y escribir versos profanos, el de los gramáticos que no han admitido la revolución gongorina --¿quiénes son después de los trabajos de Dámaso Alonso?---, el de ser un empedernido visitante de los garitos... Todo son anécdotas junto al hecho de ser el más innovador poeta de la Europa de su tiempo. MIGUEL GARCÍA-POSADA