Enviado el miércoles, 14 de diciembre de 2005 9:30
Usted me hace el honor de comentar mi weblog sobre el acoso escolar. Dadas las circunstancias desdichadas que, al parecer, concurren en su caso más me habría gustado que no tuviera que hacerlo. Pregunta usted a quién debe dirigirse para poner fin a ese acoso. Hay que confiar en las autoridades académicas, desde el director del centro a la dirección provincial y a la consejería del departamento. No hay otro camino, aunque a veces uno siente la tentación de arrojar la toalla. Si repasa los comentarios suscitados por el acoso escolar en estas páginas, verá además que existe una organización en Cataluña dedicada específicamente al asunto. Hay que tocar todas las teclas. El acoso escolar es un problema de sensibilidad social y de educación ciudadana. La crueldad nos ha definido como pueblo en más de una ocasión. El acoso escolar es la última manifestación de lo peor de España, que Goya corporizó en los dos bárbaros que se dan de palos.
MIGUEL GARCÍA-POSADA