Como <<un vaso de agua clara>> definió hace ya años el idioma catalán el muy conservador José María Pemán refiriéndose así al sistema completo que, como tal lengua organizada, posee el catalán. Sin la imaginación del ilustre escritor, y haciéndonos eco de las recientes palabras de Esperanza Aguirre, nosotros diremos con la presidente de Madirid que el cava es "la manera más española de celebrar un brindis", cosa que conviene no olviden quienes se empeñan en boicotear las ventas del esquisito espiritoso situándose en apariencia en la orilla opuesta a Carod Rovira, pero en la práctica colocándose en el mismo bando: el de los separatistas. Separatistas por exclusión de España, separatistas por exclusión de Cataluña. Al final tanto monta. "Ascolta, España, la veu d´un un fill que et parla en català", clamó a principios de siglo el gran Joan Maragall; y en la mitad de la centuria el no menos grande Salvador Espri, autor de "La pell de brau" (La piel de toro), señalaba: "Diversos son els homes i diverses les parles/ i han convengut molts noms a un sol amor". Pues eso.
MIGUEL GARCÍA-POSADA