Del nivel de nuestra vida cultural da buena idea el ataque que lanza el novelista y académico Arturo Pérez-Reverte contra Francisco Umbral en el último número del suplemento dominical del Abc. Lo devalúa en todos los sentidos: ni sabe escribir, ni sabe novelar, ni sabe hacer nada de nada, y es además una mala persona. Sorprende que el autor de esta última apostilla sea Arturo Pérez-Reverte, quien no se ha caracterizado precisamente por ser condescendiente ni amable con sus adversarios o insuficientes apologetas de sus excelencias literaria y, ex corresponsal de guerra, los ha atacado casi "manu militari". Y sorprende en un medio prestigioso y en labios de un académico ver al debelador emplazar a su atacado (e injuriado) a contestarle "si tiene huevos". Limpia,fija y da esplendor, dicen los principios fundacionales de la Docta Casa.
MIGUEL GARCÍA-POSADA