Algunos pedagogos, metidos a políticos, o al revés, recomiendan que no se considere el mérito de los escolares durante la Enseñanza Secundaria por ser discriminatoria (?), clasista (?), etc. Hay quienes se empeñan en estar muertos para las realidades de este mundo. El estímulo es decisivo para todo ser humano en cualquier etapa de su vida, máxime en la adolescencia. Renunciar al mérito, acusado o escarnecido como <<meritocracia>> es un buen procedimiento para llevar nuestra enseñanza aún más bajo de lo que ya está. Adelante, pues, meritófobosos. Adelante, pues, y ánimo en vuestra empresa, que os agradecerán todos los rivales de España. Que donde pongáis la planta --es un decir-- no crezca la hierba de la competencia y el conocimiento.
MIGUEL GARCIA-POSADA