Enviado el jueves, 03 de noviembre de 2005 12:31
Algunas instancias pro Logse siguen abundando en el nefasto concepto de que aumentar el nivel de los conocimientos en la escuela equivale a ir contra la igualdad de oportunidades. El razonamiento es, contra el propósito de quienes lo formulan, abiertamente reaccionario. El hijo de un albañil no puede estudiar trigonometría; el hijo de padre con posibles, sí. Para el obrero, las primeras letras; para el integrado, las altas especulaciones. Todo un monumento a la liberación del hombre, un formidable (es decir, espantoso, en puro castellano) alegato contra el progreso social.
MIGUEL GARCÍA-POSADA