Es sintomático: cada vez que se atribuye el fracaso escolar a razones que no son las <<non sanctas>> establecidas (falta de rendimiento, escasez de medios, exceso de alumnos) salta la misma liebre: el rechazo de esas otras razones: la última vez que ha funcionado el rechazo ha sido a cargo de una asociación de inmigrantes marroquíes que ha puesto el grito en el cielo ante la atribución a los alumnos inmigrantes de disminución del rendimiento académico. Rechazo absoluto por ausencia de <<rigor científico>>. Lo científico es ver el mundo como le conviene a uno.
MIGUEL GARCÍA-POSADA