Enviado el miércoles, 15 de junio de 2005 12:25
El Gobierno quiere prejubilar a los funcionarios entre los 58 y 64 años para <<rejuvenecer>> la Administración. Olvida el Gobierno dos cosas: primero, que la Administración Pública no se rige por los criterios de rentabilidad que mueven a la empresa privada, y segunda, que esto no es una cuestión de músculos: un funcionario de 25 años le ganará siempre la carrera de los 100 metros lisos a un sexagenario; pero ya es más difícil que le consiga <<vencer>> en la resolución de un expediente o en la tramitación de cualesquiera cuestiones administrativas: la solvencia, excepciones aparte, no se logra en la Administración con el aprendizaje de los temas de un programa sino con la práctica, la experiencia y la información acumulada de años. La medida que se anuncia tiene algo de filonazi: privilegiar la fuerza bruta en detrimento de la inteligencia. Pues qué bien (es un decir).
MIGUEL GARCÍA-POSADA