Podrá o no estarse de acuerdo con la regulación del matrimonio para personas del mismo sexo, pero lo que no es de recibo es invocar postulado seudocientíficos cuando no anticientíficos y siempre faltos de respeto para las personas concernidas. Basta leer al doctor Marañón, personalidad sin discusión conservadora, aunque de talante liberal, para darse cuenta de que lo que está en cuestión son fenómenos profundos de la condición humana, que Marañón estudió en el área de la intersexualidad. Opiniones todas las que se quieran, pero ante todo ciencia, mucha ciencia, por favor.
MIGUEL GARCÍA-POSADA