En la proliferación de actos y publicaciones sobre el Quijote hay de todo, y existen cosas perfectamente superfluas, o gratuitas, y debemos denunciarlas, pero, por favor, que no se nos ocurra decir que ya estamos hartos de Cervantes y el Quijote porque todo el año, y todos los años, no son carnaval, como quería Larra, sino Ronaldo, Raúl, Ronaldinho, el piloto de Fórmula-1 que no me acuerdo ahora como se llama porque no quiero acordarme, los encestes de Pau Gassols en la NBA y las gloriosas hazañas en los lechos de algún/a famoso/famosa del corazón, etcétera. Eso sí que da empacho. Aunque sea mucho más aburrido es preferible mil veces el ceniciento erudito que rastrea las huellas de Puebla de los Jarales, es un decir, en el Quijote que las salsas rosas y cutres que nos asaltan y nos estropean el estómago y el gusto día a día.
MIGUEL GARCÍA-POSADA