Entre los sucesos pintorescos que nos está deparando el IV Centenario del <<Quijote>>>, tiene que figurar con letra grande la <<acción>>, por llamarla de alguna manera de un grupo de <<expertos>>, por llamarlos también de alguna manera, que ha identificado, tras minuciosas e interdisciplinarias investigaciones, el <<lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme>>. Los tales, todos muy catedráticos y catedráticas, han llegado a la conclusión de que se trata de la localidad de Argamasilla de Alba, donde a don Miguel no le fue bien. Pero, ay, la vieja filología dictaminó hace ya tiempo que el arranque del texto, un octosílabo, procede de la literatura de romances y que <<no quiero acordarme>> es una frase formularia, donde además <<quiero>> significa <<voy>> ((´No voy a acordarme´). De modo que de Argamasilla <<rien de rien>>, aunque el dinero público haya sido gastado con generosidad y a mayor gloria de la erudición inútil, y usted que lo diga.
MIGUEL GARCÍA-POSADA.
P. D. Dicen que hubo excursión a Argamasilla para celebrar el descubrimiento.