jueves, 05 de febrero de 2009
Manuel Fernández Ordóñez
Muchos eran los que decían (casi todos) que no se volverían a construir centrales nucleares en Europa. Muchos eran los que decían que la energía nuclear había sido uno de los mayores fiascos económicos de la historia. Muchos ahora, casi todos, tendrán que revisar sus fuentes, enfrentar la realidad y admitir que esta vez, como tantas otras, alguien nos había contado una "milonga".
En Europa, hasta hace un año, únicamente había un reactor nuclear en construcción (en Finlandia). El año pasado se comenzó la construcción de otro reactor nuclear en Francia y hace unos días el señor Sarkozy dio luz verde a la construcción de otro reactor más en Penly (Normandía). El otro gran referente europeo, Reino Unido, anunció el año pasado su intención de construir nuevas centrales nucleares para reducir sus emisiones de CO2. Esta noticia supuso la jactancia de ciertos grupos ecologistas que se reafirmaban en el catastrofismo de que la energía nuclear era una hecatombe económica y medioambiental. Sigo esperando una nueva salida de estos grupos a la palestra para decir que se equivocaron, pero todos sabemos que eso no va a pasar ¿verdad?
Inglaterra, como iba diciendo, va a construir nuevas centrales nucleares. Prueba de ello es que la compañía eléctrica francesa EdF compró British Energy por algo menos de 16.000 millones de euros y, con esta compra, se hizo con la propiedad de la mayoría de las centrales nucleares británicas. El fin no es otro que construir nuevas centrales en los emplazamientos de las antiguas. Sin embargo, las leyes antimonopolio de la Unión Europea obligan a EdF a "liberar" alguno de los emplazamientos y aquí es donde entra en juego una empresa española, Iberdrola.
La Nuclear Decommissioning Authority (NDA) y EdF decidieron sacar a subasta tres emplazamientos: Wylfa (en Gales), Oldbury (en Gloucestershire) y Bradwell (en Essex). Iberdrola ha creado un "holding" con las empresas Scotish Southern Energy y GDF Suez (Francesa) para acudir a la subasta por esos tres emplazamientos. En la subasta tendrán que competir con otro holding alemán formado por E.ON y RWE. La carrera nuclear está en auge... lo siento por algunos.
Esto denota que, en Inglaterra, parecen no tener tantas reticencias a que empresas europeas entren en su mercado energético. Haciendo gala de su larga tradición liberal, han abierto su mercado con el beneplácito del Gobierno de Gordon Brown. En estos tiempos en los que muchos piden el intervencionismo del Estado en el sector energético y algunos (los menos, afortunadamente) incluso la nacionalización del sector, el ejemplo británico conviene ser seguido de cerca.
Tal vez deberíamos comenzar a ser conscientes de un proyecto común para Europa y acostumbrarse al libre mercado empresarial. Yo no considero una amenaza que el sector eléctrico español tenga participación de otros países de la Unión Europea ya que no considero a Italia, Alemania o Francia como el "extranjero". Lo que me preocupa es lo realmente extranjero, lo que me preocupa es el 85% de dependencia española de Argelia, Arabia Saudí o Qatar. Eso es lo que puede condicionar nuestra economía y la competitividad de nuestra industria, eso y no E.ON o ENEL.
Muchos (casi todos) son los que dicen que no se construirán nuevas centrales nucleares en España, muchos... ¿les suena la historia?