Si la operación bursátil entre Acciona y el grupo estatal ENEL llega a buen término, el gobierno italiano aumentará su capacidad para influir en la política energética española. Dado que los ciudadanos españoles no tenemos derecho a voto en la República Italiana, es lícito preguntarse si el modelo energético actual es el más beneficioso para el conjunto de la ciudadanía.
Unos pocos años atrás asistimos al culebrón de ENDESA y el resultado, tras muchos meses de litigio, fue la entrada del gobierno italiano en el mercado energético español a través de su grupo empresarial ENEL. Hace apenas unas semanas hemos sido testigos de las turbulencias producidas por la posible cesión de la española REPSOL al grupo ruso Lukoil. La operación está en suspenso, pero la grave situación económica del grupo SACYR hace pensar que su salida de REPSOL es solo cuestión de tiempo. Ahora ha saltado a la palestra la aposible absorción de ENDESA, empresa lider en el sector energético español, por parte del grupo estatal italiano ENEL.
Países como Francia, Alemania o Italia tienen blindado su sector energético frente a injerencias extranjeras. La razón es que han decidido aplicar las directrices europeas sobre liberalización del mercado con "mucha calma" en lo que a sectores estratégicos se refiere. España, por el contrario, lleva tiempo en la piscina de la liberalización y nuestras grandes compañías son "opables" (susceptibles de sufrir una opa). En estos momentos de "refundación" del capitalismo, tal vez fuese también conveniente replantearse la necesidad de que el futuro energético de España esté en manos del gobierno de la nación, y no de grupos corporativos con intereses económicos un tanto diferentes al del más común de los ciudadanos. Ha llegado el momento de pensar y tomar decisiones de gran trascendencia. Confiemos en que los que tienen la responsabilidad de hacerlo posean la visión y preparación adecuadas.
Daniel Cano Ott
CyTN