Manuel Fernández Ordóñez
Este post constituye la segunda parte de las conversaciones con José Luis González, Presidente de ENUSA Industrias Avanzadas.
Sabemos que la elaboración del combustible nuclear consta de
diferentes fases (minería, conversión, enriquecimiento y fabricación)
¿Cuál ha sido el comportamiento económico de las distintas fases?
Sabemos que el precio del uranio se ha incrementado, ¿ha sucedido lo
mismo con el resto de procesos?
En los primeros años 80,
prácticamente un tercio del coste era minería (producción de
concentrados), otro el enriquecimiento y otro la fabricación, siendo el
peso de la conversión inferior al 1%. Desde entonces se ha producido
una reducción continuada de los precios de fabricación, que junto a los
aumentos de los precios de los últimos años en los concentrados y el
enriquecimiento hace que el peso de la fabricación se haya movido en un
rango entre el 10 y el 15%. A los precios actuales, la producción de
concentrados de uranio supone un 51% del coste, el enriquecimiento un
36%, la conversión a UF6 un 2% y la fabricación un 11% (incluyendo el
coste de la conversión a UO2).
Uno de
los argumentos esgrimidos a favor de la energía nuclear es paliar la
dependencia energética exterior que tiene España. En realidad compramos
el 100% del uranio en el exterior, ¿no le parece esto una contradicción?
Es
cierto que se importa el uranio, pero debido al pequeño porcentaje que
supone el uranio en el coste total de generación, y al pequeño volumen
que representa dicho combustible, se pueden almacenar stocks de
seguridad para varios reactores en sueño español. Además, cada reactor
puede funcionar de uno a dos años sin interrupción.
También es
cierto que España tiene reservas de uranio, e incluso tuvo una mina en
funcionamiento hasta el año 2000, que se paró por razones económicas.
He leído que, además del enriquecimiento de uranio por centrifugación y
por difusión gaseosa, hay un nuevo método de enriquecimiento por láser.
¿Existe algún proyecto para construir una planta de enriquecimiento que
utilice este método?
Recientemente, GE-Hitachi ha comprado
los derechos de una tecnología australiana de separación molecular de
isótopos por láser (MLIS: Molecular Laser Isotope Separation) que tiene
la ventaja de usar UF6 como los métodos convencionales y es conocida
como SILEX. GE-Hitachi ha montado una planta piloto en EEUU y, si los
resultados muestran la viabilidad económica del proyecto, instalaría
una planta comercial que iniciaría su producción en 2011.
En España tenemos también reservas de uranio, pero no es
rentable explotarlas. Sin embargo hemos apreciado un reciente interés
de empresas extranjeras por las reservas de uranio español. ¿Qué podría
comentarnos de este tema?
Los
altos niveles de precios que se alcanzaron en 2006 y 2007 atrajeron la
atención de algunas empresas extranjeras por la posible explotación
futura de dichas reservas. Hasta el momento tan sólo se han realizado
estudios previos, pero la caída reciente tan importante de los precios
puede provocar una disminución en el interés de explotación de dichas
reservas. Hay que tener en cuenta que la ley (contenido porcentual de
uranio en el mineral) de estos yacimientos es pobre si se compara con
la de otros que están siendo estudiados en todo el mundo.
ENUSA produce los elementos combustibles para las centrales nucleares
españolas, ¿produce también elementos combustibles para centrales
extranjeras?
Alrededor del 80% del combustible que usan las
centrales españolas se fabrica en la planta de ENUSA en Juzbado
(Salamanca). Además, aproximadamente la mitad de la producción de dicha
instalación se exporta a otros países europeos como Francia, Bélgica,
Alemania, Suecia o Finlandia.
Antes
de la Ley de liberalización del mercado eléctrico de 1997 ENUSA servía
uranio enriquecido a las centrales españolas por Real Decreto. Ahora lo
hace, sin embargo, por acuerdo comercial. ¿Pueden las centrales
españolas comprar elementos combustibles a empresas extranjeras?
Dada
la experiencia histórica acumulada por ENUSA en la compra de uranio
enriquecido, las empresas eléctricas españolas decidieron libremente en
1989 encargar a ENUSA que realizara esta gestión en su nombre. Respecto
a la fabricación de elementos combustibles, las empresas eléctricas han
optado por mantener distintos suministradores.
Francia asegura que tendrá reactores rápidos para 2020 y reactores de
IV generación para 2040. ¿Está ENUSA preparándose para el futuro en ese
sentido? ¿Tienen proyectos para la producción de elementos combustibles
apropiados para esas nuevas centrales?
Es muy prematuro en
estos momentos plantearse la producción de combustible para los
reactores rápidos y de IV generación. ENUSA estará preparada para las
demandas que se produzcan en el futuro en fabricación de combustible.
Y por último una apreciación personal, ¿cómo ve los panoramas nucleares europeo y español?
El
panorama europeo es distinto en cada país, pero como media hay una
valoración bastante positiva en relación con la energía nuclear. En
España, en estos momentos, no existe un panorama de expansión pero en
breve plazo de tiempo serán necesarias decisiones importantes al
respecto.