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miércoles, 23 de enero de 2008

Daniel Cano Ott

Las encuestas no indican la verdad y sus conclusiones no son fácilmente extrapolables a entornos distintos del muestreado. Así pues, desanimo a cualquiera que quiera sacar conclusiones precipitadas sobre la situación española a partir de los datos aquí expuestos. No obstante, los análisis estadísticos resultan de utilidad y aportan una valiosa información a la hora de tomar decisiones cuando están bien realizados.

Como ya habrán adivinado nuestros avezados lectores, de encuestas va este artículo: un sondeo realizado por el periódico sueco Dagens Nyheter ha revelado un vuelco de la opinón pública sueca en favor de la construcción de nuevas centrales nucleares.

En un referendum realizado en 1980, los suecos votaron por no construir más centrales nucleares y abandonar paulatinamente la producción de energía eléctrica nuclear. Durante las dos últimas décadas, la opinión pública sueca se ha mantenido en la misma línea, pero desde hace unos años la situación ha ido cambiando. La encuesta realizada por la empresa Synovative Temo y encargada por el diario Dagens Nyheter indica un vuelco sustancial: un 48% de los encuestados se han mostrado partidarios de la construcción de nuevas centrales nucleares, un 39% en contra y un 13% no se ha definido. Y sin saber si es causa, efecto o una correlación, el tripartito en el gobierno también ha comenzado a abogar por una revisión de la moratoria nuclear. Hace una semana, el partido liberal propuso la construcción de nuevas centrales.


Países europeos con centrales nucleares (datos para Septiembre de 2007). Fuente: European Nuclear Society

Me anticiparé ante las posibles protestas de los que, con razón, argumenten que la verdad no es democrática (falacia ad populum) y que cinco millones de nórdicos pueden estar profundamente equivocados. Y les daré la razón y aportaré más argumentos en favor de sus críticas: ni los españoles somos escandinavos ni nuestros respectivos países se pueden comparar geográfica y climatológicamente. Sin embargo, tampoco conviene quedarse en una refutación tan simplista. Son muchas las voces que nos pretenden hacer creer que existe un consenso antinuclear en Europa, pero la realidad es bien diferente. Países com Francia, Inglaterra, Finlandia, Suiza, Bélgica y la mayoría de los nuevos estados miembros de la Unión Europea tienen muy claro que necesitan la energía nuclear. Y otros más reacios hasta la fecha como Suecia, Italia o la emblemática Alemania comienzan a posicionarse más favorablemente. Conviene pues que miremos, analicemos y reflexionemos sobre las razones que se exponen y concluyamos si algunas de ellas son válidas para el caso propio. De poco o nada servirá, como en tantas otras ocasiones históricas, que volvamos a "hacernos  los suecos" .

19:59 | gestionado por Daniel Cano, Manuel Fernández y José Luis Pérez | Enviar comentario (10)

Daniel Cano Ott

Según el diario on-line CRIENGLISH, la red eléctrica china es deficitaria en 70 MW (Megavatios) y ha sido necesario desconectar 13 redes eléctricas provinciales. El problema está en que China, el principal consumidor mundial de carbón, se está quedando sin reservas porque el suministro es incapaz de cubrir la elevadísima demanda.


China consume diariamente unos 2.1 millones de toneladas de carbón (datos del 20 de enero) para la producción de electricidad y, desde el 10 de enero, sus reservas han descendido de 20 a 17.73 millones de toneladas. La crisis del carbón tiene su origen en el cierre repentino de varias minas hulleras en la provincia de Shanxi: varias decenas de obreros han fallecido en lo que va de año por culpa de deficiencias en la seguridad de los pozos. La interrupción del transporte a causa mal tiempo en la zona no ha hecho sino agravar aún más el problema. La red estatal considera que si las reservas a finales de mes caen por debajo de los 14 millones de toneladas, habrá problemas de suministro.

La cuestión energética es de vital importancia para China. Su gobierno ha estimado que será necesario duplicar la capacidad de generación eléctrica cada década para cubrir las expectativas de creciemiento. En el año 2005, China produjo 2371000 GWeh (Gigavatios eléctricos*h) al año, una cifra cási 10 veces superior a los 283 GWeh de España (nótese que la clave está en la producción per cápita, muy inferior en China y con unas importantes tendencias alcistas).

Por ello, y a pesar de que el carbón seguirá siendo el elemento clave en su sistema de producción, China ha completado ya la construcción y comenzado la operación de ocho reactores nucleares durante los últimos cinco años. Además, otras ocho centrales estarán acopladas a la red eléctrica en los próximos cinco años y existen planes para construir un parque de 80 reactores más.

La energía es ya uno de los bienes más cotizados, y su escasez y costes de generación se harán mucho más patentes en el futuro. Por ello, además de los esfuerzos en reducir su consumo, de ampliar el mix energético a otras fuentes (renovables) y de realizar importantes inversiones en Investigación y Desarrollo, parece inevitable plantear qué modelo energético queremos para el futuro. Los ciudadanos debemos reflexionar profundamente sobre estas cuestiones y ser conscientes de lo que implica mantener o aumentar nuestro nivel de vida. Estoy convencido de que muchos de nuestros deseos se mostrarán incompatibles entre sí y que pronto deberemos tomar importantes decisiones al respecto.

10:03 | gestionado por Daniel Cano, Manuel Fernández y José Luis Pérez | Enviar comentario (3)