Daniel Cano Ott
En un
artículo anterior de esta bitácora hablábamos del origen desconocido de los rayos cósmicos de muy alta energía. Hoy, la cienca ha dado otro paso y parece haber desvelado el misterio: están relacionados con violentos agujeros negros supermasivos. El descubrimiento es realmente importante y ha conmocionado a la comunidad científica. La siguiente traducción de
la nota de prensa contiene la explicación.
Científicos de la colaboración
Pierre Auger han anunciado hoy, 8 de
Noviembre de 2007, que los núcleos activos de galaxias son los
candidatos más probables de las fuentes de los rayos cósmicos de mayor
energía que impactan sobre la tierra. Gracias al observatorio Pierre
Auger en Argentina, el mayor observatorio de rayos cósmicos del mundo,
un equipo de investigadores de 17 países, españoles entre ellos, ha descubierto que las fuentes
de rayos cósmicos de muy alta energía no siguen una distribución uniforme sobre la esfera celeste. Los datos de Auger apuntan como origen de estos "misteriosos" rayos a zonas bien definidas en galaxias con núcleos activos en sus centros. Los resultados salen publicados en la revista Science del 9 de Noviembre.
Se supone que los núcleos activos de galaxias están formados por agujeros negros supermasivos que devoran enormes cantidades de materia. Desde hace tiempo se postulan como fuentes de partículas de muy alta energía. Tragan gas, polvo estelar y materia de las galaxias que los albergan y emiten partículas y energía. La mayoría de las galaxias alojan agujeros negros en su centro, pero sólo una fracción posee núcleos activos. El mecanismo exacto por el cual un núcleo activo puede acelerar partículas hasta energías 100 millones de veces más grandes que el más potente de los aceleradores en la tierra sigue siendo un misterio.

La esfera celeste en coordenadas galácticas muestra las direcciones de llegada de las 27 rayos cósmicos más energéticos detectados por el observatorio Auger. Las energías son superiores a 57x1018 eV y están marcadas por círculos de 3.1° de radio. Los * rojos marcan las posiciones de 472 núcleos activos de galaxias cercanas a una distancia de 75 megaparsecs. La zona azul define el campo de visión de Auger; un azul más intenso corresponde con una exposición más larga. La curva contínua define el límite del campo de visión para el cual el ángulo cenital alcanza 60º. Centauro A, la galaxia con núcleo activo más cercana, ha sido marcada con un * blanco. Dos de los 27 rayos cósmicos tienen direcciones de llegada en un radio de 3º con respecto a dicha galaxia. El plano supergaláctico, la región con un mayor número de galaxias vecinas, viene marcada por la curva discontínua.
(Traducción de la nota difundida por la colaboración Pierre Auger)