LoginRSS 2.0 Feed

viernes, 13 de julio de 2007

Daniel Cano Ott

El 12 de julio de 1997, el terrorista etarra Javier García Gaztelu, alias Txapote, disparó dos veces en la cabeza a Miguel Ángel Blanco, que moría a las 3 de la madrugada del día siguiente. Hoy, 13 de julio de 1997, se cumple el décimo aniversario de su muerte. Esta reseña pretende ser un homenaje a todas las víctimas de actos terroristas y, en particular, a las víctimas de ETA asociadas a la construcción de la central nuclear de Lemóniz. Si recuerdo sus nombres no es porque los considere más importantes que otros, sino porque me ha tocado conocer su historia más de cerca. En un día como el de hoy, dejaré de lado cualquier análisis y me limitaré a narrar los hechos desnudos. Que cada uno de ustedes ejerza su libertad, reflexione sobre los datos y saque sus propias conclusiones.


Foto aérea de la central nuclear de Lemóniz. (Crédito: "La tierra vista desde el cielo", de Yann Arthus-Bertrand, a través de Indarki)

Iberduero (la actual Iberdrola) comenzó la construcción de la central nuclear de Lemóniz (Vizcaya) en 1972. La obra se convirtió rápidamente en una causa política, a la que los asesinos de ETA no tardaron en sumarse. Los atentados comenzaron el 18 de diciembre de 1977, con un ataque repelido por la Guardia Civil contra el puesto de vigilancia de las obras. El etarra Daniel Álvarez Peña recibió heridas fatales durante el atentado y murió un mes después. El 17 de marzo de 1978, ETA mató con una bomba a Andrés Guerra y Alberto Negro e hirió a otros dos de sus compañeros, todos ellos obreros de la construcción. El 3 de Junio de 1979, durante la Jornada Internacional contra la Energía Nuclear, murió la ecologista Gladys del Estal a consecuencia de un disparo realizado durante una carga policial. El guardia civil responsable fue condenado a 18 meses de prisión. El 13 de Junio de 1979, ETA volvió a matar con una segunda bomba a Ángel Baños, otro obrero de la construcción de Lemóniz.

El 29 de enero de 1981, ETA secuestró a José María Ryan, ingeniero jefe del proyecto. ETA dio un plazo de una semana para demoler la central y amenazó con asesinar al secuestrado si no se cumplían sus exigencias. Una gran manifestación en Bilbao solicitó la liberación del ingeniero, pero no tuvo efecto alguno. El plazo del ultimátum venció y ETA asesinó a José María Ryan el 6 de febrero de 1981. El paralelismo con el secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco es evidente.

La construcción de la central sufrió un parón hasta la transferencia al gobierno autonómico del País Vasco de las competencias en materia de energía. El gobierno autonómico relanzó el  proyecto a través de la creación de una sociedad mixta, pública y privada, que lograse acabar las obras y gestionar la central. El 5 de mayo de 1982, ETA asesinó al director de esta sociedad, el ingeniero Ángel Pascual Múgica. La última víctima de ETA asociada a Lemóniz fue un niño, Alberto Muñagorri, que perdió la pierna izquierda y el ojo derecho en 1982 tras dar una patada a un paquete bomba, colocado en la puerta de un almacén de Iberduero en Rentería (Guipúzcoa).

Recomiendo a los lectores que quieran saber más sobre la historia de Lemóniz que consulten el excelente artículo de la Wikipedia, una de las fuentes utilizadas para esta reseña.

Epílogo

En 1984, el gobierno español decidió paralizar la central con el primero de los dos reactores terminado y listo para ser cargado con combustible. Tras 27 años de abandono, los terrenos de Lemóniz albergarán finalmente una planta de ciclo combinado y una instalación complementaria. En estos momentos se especula con una piscifactoría (fuente: edición impresa del diario DEIA del 9 de julio de 2007) que aprovecharía la piscina de la central y las excelentes condiciones marinas de la zona.

2:20 | gestionado por Daniel Cano, Manuel Fernández y José Luis Pérez | Enviar comentario (11)