Daniel Cano Ott
El consejo de ministros brasileño ha aprobado retomar la construcción de Angra-3, la tercera central nuclear para Brasil. La decisión final depende ahora del presidente de la república,
Luis Inácio Lula da Silva, que ya se ha mostrado favorable a aumentar la potencia eléctrica nuclear del país para evitar problemas de escasez en el suministro.
Complejo nuclear con las centrales Angra-1 y 2 (Brasil) Brasil depende enormemente de la energía hidroeléctrica, que representa el 80% del consumo eléctrico. Durante las tres últimas décadas se han inundado enormes extensiones de la
Amazonia para construir plantas hidroeléctricas. Entre ellas destaca
Itaipu, con una producción de 12000 MW
e (megavatios eléctricos), equivalente a la de 12 centrales nucleares. La construcción de las presas amazónicas ha tenido un enorme impacto ambiental sobre la flora, fauna e indígenas de la región. A ello hay que añadirle los resultados de
estudios recientes, que revelan que las presas en regiones tropicales son grandes generadores de gases invernadero debido a la putrefacción de la materia orgánica bajo el agua embalsada.
Foto de la presa de Balbina (Manaos, Brasil). Para su construcción se inundaron 2.500 km2 de selva tropical. Expertos en la Amazonia han estimado que durante sus primeros tres años de existencia, el depósito de Balbina ha emitido a la atmósfera 23.750.000 toneladas de CO2 y 140.000 toneladas de metano.
El suministro hidroeléctrico de Brasil comienza a estar en peligro. De confirmarse las predicciones de los modelos para el cambio climático, la Amanzonia sufrirá una reducción de precipitaciones ya perceptible a finales de esta década. Por ello, el gobierno brasileño ha comenzado a tomar medidas que mitiguen o eviten el impacto de una escasez energética en el desarrollo del país.
Brasil cuenta en la actualidad con dos centrales nucleares,
Angra-1 y 2, situadas en la región costera de
Angra dos Reis, a 180 km al oeste de Rio de Janeiro. Suministran al país una potencia de 2000 MW
e, lo que representa el 4% del consumo eléctrico total. La construcción de Angra 3 comenzó en 1984 y fue posteriormente suspendida por decisión del gobierno. A finales del año 2006, Brasil ha retomado con fuerza su programa civil nuclear y anunciado la intención de construir 4 centrales nucleares de 1000 MW
e para comienzos de 2013. La central de Angra 3 sería la primera de ellas y lograría aumentar la capacidad eléctrica a 3300 MWe. Según el Ministerio de Minas y Energía, el coste del proyecto será de unos 3500 millones de dólares.