Daniel Cano Ott
Hace unos días
mencionábamos que China ha apostado fuerte por la energía nuclear porque tiene una dependencia feroz del carbón. El mapa de contaminación por NO
2 publicado en el
cuaderno de bitácora estelar es un ejemplo gráfico del problema. Pues bien, hoy la
prensa australiana anunciaba que China ha logrado el dudoso honor de situarse en el puesto número 1 de la lista de emisores de gases invernadero.
China se resiste a cumplir las demandas internacionales porque limitar sus emisiones afectaría notablemente a su crecimiento económico. Beijing responde además (y no sin cierta razón) que el cambio climático ha sido causado por los países industrializados, y que por tanto son ellos (nosotros) los que deben resolver el problema en primera instancia. Las expectativas situaban en el año 2010 el momento en el que China superara a EEUU en emisiones. Sin embargo, han resultado ser demasiado optimistas: ya ha sucedido. Mientras tanto, algunos líderes mundiales se empeñan afanosamente en renovar el protocolo de Kyoto, que expira en el 2012, y adherir a EEUU y China al nuevo pacto.
¿Creen ustedes que lo lograrán? No contesten, por favor, no contesten, que me temo saber cuál será su respuesta...